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ANDANZAS ANTROPOLÓGICAS: Los trabajos de salvamento arqueológico en La Jovita, Baja California

jueves, 5 de noviembre de 2015 · 00:00
Por: Arqlgo. Manuel Eduardo Pérez Rivas*
 
 
En Baja California se conocen actualmente más de 1200 sitios arqueológicos con vestigios que van desde los primeros pobladores de la península (unos 10,000 años a. C.) hasta la etapa de las misiones, durante los siglos XVII y XVIII. En diversas regiones del estado, la construcción de obras de infraestructura pública o privada pone en riesgo la conservación de esta herencia cultural. En el marco de la legislación nacional, el INAH conserva, protege, investiga y difunde este patrimonio a través de las investigaciones de salvamento arqueológico.
 
Con motivo de la construcción de la central termoeléctrica de ciclo combinado CCC Baja California III por parte de CFE en el área de la Jovita, municipio de Ensenada, se ha realizado una investigación de salvamento arqueológico desde el año 2011  hasta el presente.
 
Aunque los datos se encuentran todavía en fase de estudio, se han detectado y registrado 45 "campamentos conchero”, sitios arqueológicos utilizados para el consumo de alimentos y vivienda ocasional o semipermanente de grupos humanos dedicados a la caza recolección, caracterizados por la acumulación de diversos materiales tales como: conchas de molusco, restos de peces, aves y mamíferos utilizados como alimento, instrumentos de piedra, áreas de molienda y fogones. La extensión de los concheros va desde 142.014 m2 hasta 12,223.47 m2.
 
El registro y ubicación de estos concheros se realizó mediante tecnología GPS, levantamiento topográfico, manejo de datos de relieve LIDAR e integración de bases de datos con programas de sistemas de información geográfica (SIG). Los datos obtenidos han permitido reafirmar que los grupos indígenas elegían para sus campamentos las ubicaciones ideales con respecto al terreno: topografía, drenajes, pendientes naturales, proximidad a recursos, fuentes de agua y materia prima para artefactos. Se cuenta con información precisa sobre formas, dimensiones, localización topográfica de los concheros y rasgos asociados, determinándose una asociación consistente entre los campamentos concheros con afloramientos rocosos que sirvieron de resguardos temporales y la presencia de vegetación específica, en especial del arbusto denominado comúnmente como "manzanita” (Arctostaphyllos  glandulosa) y el agave local (Agave shawii shawii).
 
Se han explorado arqueológicamente 15 campamentos conchero. Esto ha permitido obtener más datos sobre la forma de vida de los antiguos pobladores de Baja California. Por ejemplo, en esta región costera, además de la extracción, preparación y consumo de productos marinos (principalmente moluscos y preferentemente el abulón), se detectaron actividades de molienda, obtención de fibras vegetales, elaboración de instrumentos de piedra pulida y tallada, áreas de fogones y habilitación de áreas de descanso y dormitorio. Se han recuperado aproximadamente 8,000 instrumentos de piedra tales como puntas de proyectil, raspadores, raederas, perforadores, cuchillos, lascas y manos de molienda.
 
En los concheros explorados se han detectado 6 superficies o momentos de ocupación bien definidos. Aunque aún faltan muestras por procesar, se han obtenido fechas de radiocarbono para el periodo entre 1080 y 1690 d. C. No obstante, el análisis de las herramientas de piedra sugiere fechas más tempranas para algunos concheros que pudieran remontarse hacia 1000 años a. C.
 
Los datos actuales permiten suponer que desde el periodo Arcaico (6050-450 a.C.) y durante la Prehistoria Tardía (450 a.C. – 1700 d.C.), la franja costera que va desde Boca La Misión, pasando por La Salina, Bajamar, La Jovita y hasta Salsipuedes, constituyó un área estratégica para la subsistencia de los grupos que habitaron la región y que viajaban desde la sierra a la costa, estableciéndose por temporadas de varios meses en la costa aprovechando las fuentes de agua y los recursos costeros. Los descendientes de estos grupos aún sobreviven en las comunidades actuales de los grupos kumiai, pai-pai, kiliwa, cochimí y cucapá.
 
 

*El autor es investigador DSA-INAH.

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