Columnas

ANDANZAS ANTROPOLÓGICAS: Antiguos Habitantes de la Montaña de BC

jueves, 30 de julio de 2015 · 00:00
Por: Fernando Oviedo García*
 
 
Al norte de Baja California se encuentra la Sierra Juárez, lugar ocupado con campamentos temporales de los antiguos grupos nativos desde hace 8,000 años. Aun así, la información más amplia del modo de vida de estos grupos se tiene de aquellos que vivieron en tiempos previos y al inicio de la llegada de los europeos a sus territorios.
 
La sierra es un lugar de montaña conformado por un bosque de pinos y grandes afloramientos rocosos donde los grupos seminómadas de cazadores-recolectores-pescadores del norte de Baja California acudían durante el verano para aprovechar el piñón que madura en ese tiempo, así como para la cacería y recolección de una gran cantidad de recursos que el bosque y la montaña ofrecían.
 
La montaña era ocupada por grupos que llegaban de lugares tan distantes como las costas del Pacífico y del Golfo de California, así como de los valles intermontanos de Tecate y el semidesierto de Mexicali y Valle Imperial. Acudían para establecerse de forma temporal y aprovechar los recursos alimenticios que la montaña les ofrecía, diversos frutos y semillas que recolectaban y procesaban en metates y morteros, fauna menor como conejos, liebres, ardillas y rata encinera que consumían exponiéndola de forma directa al fuego, así como para realizar ceremonias, observaciones solares y plasmar su visión de la vida en pinturas rupestres diversas, intercambiar productos marinos y de lugares distantes como conchas, erizos, peces, obsidiana, esteatita y cerámica, y darles tratamiento a sus muertos por medio de la cremación, es decir, exponiéndolos al fuego directo hasta llegar prácticamente a cenizas.
 
Para la época del invierno, los antiguos grupos de la montaña ya se habían retirado de sus campamentos por las difíciles condiciones ambientales, ya que para ese tiempo baja considerablemente la temperatura, llueve e incluso cae nieve. Además, la fauna y los recursos vegetales para la cacería y recolección escasean e incluso desaparecen en esta temporada. El tiempo de invierno en la montaña era difícil para la  subsistencia de los grupos dedicados a obtener sus alimentos de lo que proporciona la naturaleza, ya que prácticamente "desaparecen” todos los recursos alimenticios. Por estas condiciones los grupos tenían que trasladarse a otras zonas con mejores condiciones climáticas y de recursos alimenticios, como son los valles intermontanos al oeste, el semidesierto al este o a las costas del Pacífico o el Alto Golfo de California.
 
A finales del siglo XVIII, el establecimiento de gente europea en la costa del Pacífico norte de Baja California por medio de la fundación de la misión de San Diego de Alcalá, al sur del actual estado de California, por parte de religiosos de la orden de los franciscanos y, en los siglos XVIII-XIX las misiones de San Miguel, El Descanso y Nuestra señora de Guadalupe, al noroeste de Baja California, por la orden de los dominicos, invadiendo los territorios ancestrales de los grupos nativos y orillándolos a tener una vida sedentaria y cerca de las misiones fue la causa para que los grupos del norte de Baja California dejaran de practicar su modo de vida ancestral seminómada de cazadores-recolectores-pescadores y ya no acudieran a la montaña como lo realizaban desde tiempos ancestrales.
 

*Arqueólogo investigador del Centro INAH Baja California.

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