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ANDANZAS ANTROPOLÓGICAS: Curvina cucapá: Bueno para comer

jueves, 3 de septiembre de 2015 · 00:00
Por: Alejandro González Villarruel*
 
 
Los cucapá son un grupo étnico nativo de Baja California que vive en las vegas del río Colorado o Hardy, al sur del Valle de Mexicali, en las localidades cucapá El Mayor,  cucapá Mestizo y en la población de Indiviso donde cada año, en el segundo trimestre, sube la marea y los habitantes reciben permiso para pescar curvina por unas cuantas semanas. Este grupo étnico además de ser un referente bajacaliforniano de identidad y respeto a la pluralidad lingüística puede ahora extender sus tentáculos hasta el universo de la gastronomía. Deseo recomendar a los lectores que consuman pescado curvina y que de preferencia elijan aquella capturada por los cucapá. 
 
Desde al menos hace dos décadas la charla sobre comida se ha movido de una discusión trivial o familiar a una propiamente intelectual. Los medios de información rápidamente se han llenado de este tema, mientras las ciencias  tienen ahora también subdisciplinas en por ejemplo las ciencias antropológicas, en la sociología, en la historia, en los estudios culturales, en la medicina y por supuesto en los negocios.
 
Para la antropología social la comida no solo es un tópico o área de estudio en sí misma,  la comida es un universo mediante el cual es factible comprender una serie de aspectos culturales. Por caso, es casi imposible imaginar y entender los estudios del matrimonio, del intercambio de bienes o de la religión sin tomar en cuenta a la comida. No comemos cualquier cosa, hay normas culturales para elegir "lo crudo o lo cocido” o bien lo orgánico o comida rápida, estas elecciones comúnmente se basan en las dimensiones sociales y culturales. La elección de qué comer tiene implicaciones en un campo complejo de relaciones, anhelos y deseos que a menudo son determinadas, negociadas y adoptadas. Comer y aconsejar comida no es solo un asunto de alimentos y la forma de prepararlos, es un asunto con dimensiones políticas, sociales y culturales por lo menos.
 
Consumir curvina cucapá tiene grandes virtudes para los nutriólogos, dado su alto contenido en omega 3 y su riqueza en vitaminas. Orgánico, sin gluten y amigable con el ambiente ya que se pesca bajo normas ecológicas estrictas.
 
Consumir curvina cucapá tiene grandes ventajas para la economía regional del Valle de Mexicali. Cada equipo de pesca formado por familias extensas obtiene la mayor parte de sus ingresos financieros de esta forma, pero también es una evidente producción social, porque tiene un efecto multiplicador en los empleos y servicios que alienta, quienes los lavan, quienes los embalan y empacan, quienes los transportan y seleccionan, quienes los distribuyen en los distintos mercados y quienes los acercan a los consumidores finales viven al menos con bastante dignidad de esta actividad pesquera.
 
Consumir curvina cucapá tiene grandes virtudes para la antropología puesto que realizamos una acción afirmativa al reconocer esta práctica ribereña y que los pueblos originarios llevan realizando por muchos siglos. Al consumirla apoyamos el respeto a su forma de vida, a la diversidad étnica  y lingüística, y además les reconocemos el derecho a seguir viviendo de esta actividad.
 
Tomar una decisión ya sea por alguna de las dimensiones y razones expuestas no está libre de efectos perversos y debates sobre la mejor manera de controlar la reserva de la biósfera donde se pesca, de sus montos y de sus periodos para realizarla. Pero para los propósitos de este texto consumir curvina que provenga de la pesca del Golfo de California atrapada por las artes pesqueras de los cucapa, es una estrategia digna de ser reflexionada. 

 
* Subdirector de Etnografía del Museo Nacional de Antropología e Historia.

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