Lúpulo, un amargo placer

Iniciación al mundo de la cerveza, cómo aprender a disfrutarla y a conocerla mejor
jueves, 3 de octubre de 2013 · 20:51
Había una vez en los bosques de Europa, una planta silvestre trepadora, que crecía muy rápido y de entre sus verdes hojas brotaban unas flores muy bonitas, color verde claro y suaves como papel, llamadas lúpulo. Estas florecitas empezaron a utilizarse con fines relajantes y medicinales, hasta que un día, una abadesa, médica y escritora alemana de la época medieval, Hildegard de Bingen, escribió en su legado al mundo relacionado con el uso de las plantas, que el lúpulo, debido a sus fuertes propiedades antisépticas podía utilizarse en la elaboración de la cerveza, que su amargor servía como conservador y evitaba el desarrollo de bacterias: "putredines prohibet in amaritudine sua” fueron las palabras que se quedarían para la historia.
A partir de ahí, los cerveceros incluyeron el lúpulo en la cerveza y al comprobar que daba excelentes resultados, además de carácter y un placentero sabor amargo, se empezó a cultivar, no sólo en la región alemana de Hallertau, que es de donde se tienen documentados los primeros plantíos, sino también en diferentes lugares de Europa, como España e Inglaterra.  
Actualmente, el "humulus lupulus”, nombre científico, y por cierto, de la familia de la marihuana, se cultiva en Canadá y norte de Estados Unidos. Recientemente también en California, y con la sorpresa de que hasta en México, en el corazón de la Ruta del Vino de Baja California, también están creciendo ya algunas plantas.
Existen muchas variedades de lúpulo, unas ochenta, cada una con diferentes características, los hay aromáticos, amargos y mixtos; depende del estilo de cerveza, es el que se utiliza. Su forma de uso más común, es en cápsulas comprimidas, pero también se utiliza la flor deshidratada o en extracto.
El estilo de cerveza que se caracteriza por ser de los más amargos, es "indian pale ale”, creado por los británicos en el siglo XVIII, ya que la cerveza que exportaban para sus tropas en la India llegaba caducada, debido al largo trayecto en barco; entonces, decidieron agregar más lúpulo a su "pale ale” para resolver el problema y lograr que la cerveza llegara tomable. 
La intensidad del amargor y aroma del lúpulo varía en los estilos de cerveza, por ello, te invito a que la siguiente ocasión que tomes una cerveza, la sirvas en un vaso, copa o tarro transparente y trates de percibir su aroma, a pino, a resina, a flor, a fruta o a hierba, trata de advertir, apreciar el lúpulo. Luego, desde el primer trago, saborea el leve o intenso amargor, siente en paladar y en garganta este  ingrediente, característico de la cerveza y regalo de la naturaleza. ¡Un saludo lupuloso y hasta la siguiente edición!

*Catadora en bicicleta. Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Fundadora del movimiento cervecero femenil "Mujeres Catadoras de Cerveza en México”

E-mail: Yadira.Espinoza@gmx.net
http://bikebeerfun.blogspot.mx/


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