LA CARROCA

Piedad popular

Por Soraya Valencia Mayoral*
domingo, 11 de marzo de 2018 · 00:00

El Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia de la Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos define la piedad popular como “Las diversas manifestaciones cultuales, de carácter privado o comunitario, que en el ámbito de la fe cristiana se expresan principalmente, no con los modos de la sagrada liturgia, sino con las formas peculiares del genio de un pueblo o de una etnia y su cultura... La piedad popular, considerada justamente como un verdadero ‘tesoro del pueblo de Dios’, manifiesta una sed de Dios que solo los sencillos y los pobres pueden conocer…” Así entendida, la piedad popular, en el ambiente del catolicismo romano, básicamente es la expresión de la fe de las periferias por medio de categorías, formas y símbolos surgidos en una determinada cultura. Las devociones, por ejemplo, en tanto prácticas religiosas motivadas por la fe (peregrinaciones, oraciones, cantos, escapularios, insignias, etc.) las podemos entender también como ejercicios de piedad dentro del vasto campo de la piedad popular. Distinta de la religiosidad popular que el citado documento define como experiencia humana universal: “En el corazón de toda persona, como en la cultura de todo pueblo y en sus manifestaciones colectivas, está siempre presente una dimensión religiosa. Todo pueblo, de hecho, tiende a expresar su visión total de la trascendencia y su concepción de la naturaleza, de la sociedad y de la historia, a través de mediaciones cultuales, en una síntesis característica de gran significado humano y espiritual”. Lo religioso, común a todas las culturas, se manifiesta a través de diversas formas rituales acuñadas a lo largo de los tiempos y pasa de una generación a otra como herencia colectiva (v.gr. ritos estacionales). Tiene que ver con la visión del mundo y su relación con lo sagrado, no con la revelación cristiana, pero que en una sociedad permeada de elementos cristianos da lugar a una especie de “catolicismo popular”. Una mixtura de tradiciones, creencias y prácticas de alguna manera cristianizadas, pero solo de alguna manera.

Dentro de poco los católicos estaremos celebrando la llamada semana mayor, la semana santa, en la que se puede distinguir lo estrictamente litúrgico de la piedad popular -inclusive del catolicismo popular- Desde los ramos del domingo, pasando por las ricas tradiciones del viernes santo, hasta el domingo de pascua, a lo largo y ancho de nuestro territorio las manifestaciones de la piedad serán la atracción de propios y ajenos (y también un incentivo para las economías locales). Respecto a las expresiones de la piedad popular hay mucho que decir. Deben fomentarse -pero no imponerse porque surgen del caminar de las comunidades y no de una orden-, siempre que vayan acompañadas de una buena educación y formación de los fieles y no en lugar de. Sería un error hacer de la piedad popular el único medio para intentar evangelizar y catequizar. Vale.

*La autora es mujer de letras sacras y profanas
 

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