Andanzas antropológicas

Exploración Arqueológica en las Islas Coronado

Por Arqlgo. Antonio Porcayo Michelini*
jueves, 20 de octubre de 2016 · 00:00
Pese a la cercanía a una gran zona urbana conformada por ciudades como Tijuana, Rosarito y San Diego, no se sabía prácticamente nada sobre si existía o no presencia humana prehistórica en las Islas Coronado. La primera expedición arqueológica encabezada por el que aquí suscribe, la pasante de arqueología Raquel Hernández de la Universidad Autónoma de Zacatecas, los arqueólogos Todd Braje, Joseph McCain y José Aguilar de la Universidad Estatal de San Diego y el San Diego City College, así como el fotógrafo Isidro Madueño, conformamos el primer equipo de exploración arqueológica que del pasado 13 al 18 de octubre tuvimos el honor histórico de explorar la isla sur y norte con el fin de buscar esa evidencia arqueológica que nos confirmara que efectivamente estuvieron habitadas por los antiguos californios.
Los recorridos desde el punto de vista arqueológico fueron exitosos ya que se hizo el registro en esta primera expedición de 30 sitios o locaciones con evidencia arqueológica prehistórica e histórica, que nos hablan por primera vez de lo antigua que es la presencia humana en las islas, pero también, de su importancia histórica y estratégica para nuestro País.
Restos de herramientas de piedra y desechos del consumo intensivo de moluscos, peces y mamíferos marinos, asociados a profundos abrigos rocosos y campamentos a cielo abierto, nos confirman que sí, efectivamente, lo lograron, los antiguos indígenas llegaron a las islas norte y sur, y las poblaron mucho años, cientos o quizás miles. Tras ellos, oleadas de distintos navegantes históricos también dejaron su huella asociada a la captura de nutrias marinas, extintas desde hace más de 100 años en la zona. En la Isla Sur la presencia humana arqueológicamente hablando es intensa e ininterrumpida. El Hotel Casino que se ubicaba en el Puerto Cueva todavía es testigo de esa historia, pues restos de los cimientos y de su infraestructura todavía se encuentran esparcidos aquí. El faro y la casa del Guarda Faro de 1931 todavía están en pie y en ellos es evidente el estilo Art Deco predominante de la época a la que pertenecen. De verdad, estos bellos edificios hay que conservarlos.
Al interior de la Isla Sur además de otros sitios arqueológicos prehistóricos y de las víboras de cascabel endémicas que nos acechaban durante la exploración, se recuperaron los restos de un avión militar norteamericano que se estrelló por error de navegación aérea en el lado oeste de la isla, al parecer en la década de los 40s, aunque se está investigando el año exacto del trágico accidente.
Además de lo anterior, el más grande descubrimiento fue el de la gente que habita actualmente la Isla Sur, y la de los pescadores que conocen sus historias y secretos. El capitán Manuel Medina y el guardafaro Arturo Sumuano Savin, fueron los que nos dieron las llaves de las historias de las islas y quienes de hecho ya conocían algunos de los sitios prehistóricos e históricos que registramos. Con ellos nos adentramos a conocer su pasado. En los próximos meses los materiales arqueológicos recuperados en superficie serán analizados por el Centro INAH Baja California y la Universidad Estatal de San Diego, y con estos resultados tendremos una primera aproximación de la antigüedad de los restos prehistóricos y de los hábitos de esos remotos pobladores. Por último, es importante recalcar que esta primera exploración no se habría podido llevar a cabo sin el apoyo de la Secretaría de Gobernación, la Armada de México y la Capitanía de Puerto de la SCT en Ensenada. A todos ellos gracias.

*El autor es investigador del INAH-BC.

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