Andanzas antropológicas

El día que el dinosaurio se convirtió en gallina

Por Andrea Guía Ramírez*
jueves, 24 de noviembre de 2016 · 00:00
Hace 66 millones de años ocurrió una de las extinciones más conocida en la historia de la vida, aunque vale decir que no la más dramática pues ésta aconteció hace 252 millones de años en un periodo denominado Pérmico, momento en que los continentes se encontraban unidos en una gran masa de tierra llamada Pangea, en donde se extinguió el 95% de la diversidad de la vida -claro, estudios más conservadores indican que tan sólo desapareció el 78%-; retomando el tema de la extinción más conocida, que se suscitó en el periodo denominado Cretácico y donde, entre muchos otros organismos, desaparecieron de la faz de la Tierra el grupo de los dinosaurios. Evento suscitado por la caída de un meteorito en lo que hoy es el área de Yucatán, formando el cráter de Chicxulub.
Los dinosaurios se originaron en el periodo Triásico medio -hace 240 millones de años- de la Era Mesozoica a partir de un grupo de reptiles denominados arcosaurios, éstos modificaron su cuerpo perfeccionando el bipedismo, modificando sus extremidades posteriores, sus caderas y sus pies para adaptarse a la carrera. Así en pocos millones de años, en el Jurásico, se convirtieron en el linaje dominante en los ecosistemas del mundo. Fósiles de los diferentes continentes dan cuenta de la diversidad de los dinosaurios durante la Era Mesozoica, principalmente en los periodos Jurásico y Cretácico.  
En el  siglo XIX se descubrió un fósil, Archaeopteryx, cuyas características comenzaron un debate en torno al origen y evolución de un grupo que hasta ese momento no se conocía de dónde y cómo se había originado, el grupo de las aves. Archaeopteryx, cuyo nombre significa ala o pluma antigua, vivió en el Jurásico hace unos 150 millones de años; además de ser emplumado  presentaba dientes en sus mandíbulas, garras en sus extremidades anteriores y una gran cola vertebral, características que recordaban un vínculo entre las aves y los reptiles. Y la pregunta fue ¿cuál de los grupos fósiles de reptiles dieron origen a las aves, un grupo con una de las especializaciones más notables?
Los investigadores no tardaron en proponer que las aves habían descendido de un grupo de pequeños dinosaurios carnívoros denominados terópodos. Esta hipótesis surgió de la comparación anatómica de un pequeño dinosaurio con Archaeopteryx, principalmente en lo que se refiere a la semejanza del bipedismo y el pie. Aunque otras teorías trataron de explicar el origen de las aves, los diversos hallazgos de fósiles de dinosaurios con características semejantes a aves dieron más fuerza a que éstas últimas se originaron a partir de los dinosaurios terópodos. Así surgieron las afirmaciones de que algunos fósiles de dinosaurios podrían encontrarse con evidencias de plumas.
Entre los dinosaurios terópodos se encuentra el Tiranosaurio rex y, más cercanamente a las aves, el grupo de las dinosaurios al que pertenece el Velociraptor, aquel dinosaurio que se hizo famoso por la película Parque Jurásico. En la actualidad, a ambos se les reconstruye con algunas plumas o, inclusive, con el cuerpo cubierto de plumas, permitiéndonos imaginar la relación entre estos dinosaurios y las primeras aves.
Seguramente el descubrimiento de nuevos fósiles, y el uso de otras técnicas, permitirán acercarnos a un entendimiento más claro sobre este tema. Por el momento, y con las pruebas actuales, podemos afirmar que aquel meteorito que atravesó nuestra atmósfera hace 66 millones de años, no extinguió del todo al grupo de animales más conocido y "famoso” en la historia de la vida, pues las aves son representantes vivientes de los dinosaurios.

* Sección Paleoarqueología Cinah-BC

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