Andanzas antropológicas

Cultura y trabajo

Por Dr. Enrique Soto Aguirre*
jueves, 14 de abril de 2016 · 00:00
Cinco décadas de Industria Maquiladora en el Norte de México.

La formación de una nueva cultura organizacional presente en las plantas de la industria maquiladora de México, ha tenido lugar en un proceso de más de cinco décadas de operación de esta industria en la franja fronteriza norte del país y al menos cuatro décadas en el resto del mismo. Esta cultura organizacional se puede interpretar como un sistema de relaciones socio laborales en el cual se generan y transmiten una serie de ideas y representaciones relativas al trabajo y a la forma en que los sujetos involucrados se relacionan entre sí y con la organización que promueve la producción que es la empresa.

 

Esta nueva cultura organizacional, tiene como base las filosofías de organización del trabajo conocidas como sistemas de calidad total, toyotismo o lean production, o de mejoramiento continuo. Está presente en general en toda la industria de manufactura de exportación, aunque es más arraigada en ciertos sectores industriales como el automotriz o el aeroespacial. Su presencia empezó a ser patente sobre todo, ante el decaimiento de los sistemas conocidos como fordistas/tayloristas,  lo que también coincide con el auge y crecimiento de este sector manufacturero en México.

 

La reconstrucción de este proceso de formación de una nueva cultura organizacional, permite entender también la transformación del lugar que el trabajador y su labor ocupan en la cadena global de producción y comercialización de mercancías y, cómo esta transformación incide directamente en sus condiciones de trabajo. Esta nueva cultura organizacional -que enfatiza entre otras cosas el trabajo en equipo como la forma idónea de conseguir las metas de calidad y productividad- es a la vez uno de los principales elementos que individualizan las relaciones laborales y restan margen de acción e incluso inhiben la presencia de las organizaciones de representación laboral como los sindicatos, en las plantas de manufactura así como en otros centros de trabajo.

 

Desde la perspectiva social, la investigación sobre la formación de una nueva cultura organizacional en la ciudad plantea una serie de interrogantes tales como: ¿Cómo los beneficios que esta nueva cultura empresarial aporta a la empresa influyen en el mejoramiento de las condiciones de trabajo de los empleados?, ¿La nueva forma de organización del trabajo favorece la organización colectiva de los trabajadores?, ¿Qué subjetividades laborales surgen de esta nueva cultura organizacional?

 

En este proceso de más de cinco décadas, se han difundido una serie de ideas y representaciones culturales referidas al trabajo que se han hecho comunes, tanto entre los empleados de las diversas plantas como en la ciudad en general y que constituyen el núcleo de esta nueva cultura organizacional que rige las relaciones en la industria de manufactura. Las ideas a que nos referimos, son representaciones compartidas en general por un amplio grupo de personas que trabajan o han trabajado en esta industria. Sus efectos rebasan el mero ámbito laboral pues constituyen en muchos sentidos la base de su dinámica cotidiana de vida, tanto en su trabajo como en su familia, estudios, deportes, etc. Esta cultura organizacional ya es común en la mayoría de los trabajos en México, por lo que lo aprehendido en alguna planta es, sin duda la plataforma para obtener un puesto de trabajo en otra planta o incluso en trabajos administrativos.

 Finalmente, una representación desde la cultura organizacional, constituye un acto de interpretación sobre lo que debe ser el trabajo y cuáles son sus alcances en un plano ideológico, es decir, cómo debe aspirar a ser un trabajador como parte de una empresa u organización.

*El autor es profesor-investigador del Cinah-BC

Comentarios