ANDANZAS ANTROPOLÓGICAS

El Camino Real

Por Arqlga. Julia Bendímez Patterson*
jueves, 28 de julio de 2016 · 00:00

Este año fue el vigésimo aniversario del proyecto Corredor Histórico Camino Real Misionero de las Californias (CAREM) una estrategia que diseñamos para la conservación de los sitios misionales  que se encuentran a lo largo de la ruta misional creada en la época de la colonia en las tres Californias.  Para iniciar oficialmente el proyecto se llevó a cabo un evento el 27 de abril de 1996, en Rosarito, Baja California, en la Mojonera de Palou donde se firmaron acuerdos de colaboración entre los tres niveles de gobierno y el departamento de Parques y Recreación de California, E.U.A.

 

El antecedente del corredor histórico Camino Real Misionero de las Californias, es el establecimiento de la misión Nuestra Señora de Loreto, fundada en 1697; de ahí el camino real prosiguió hacia el sur, en la región de Los Cabos y hacia el norte cruzando la actual línea fronteriza con los Estados Unidos, hasta llegar al actual condado de Sonoma, California, E.U.A.

 

Ahora que el proyecto ha alcanzado su etapa de madurez, nos encontramos llevando a cabo esfuerzos coordinados para inscribir este bien como Itinerario Cultural y patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

 

El concepto de Itinerario Cultural es un término que para la sociedad contemporánea provee un enfoque plural, multidimensional y dinámico que nos permite conocer los intercambios culturales entre países y regiones. De igual manera nos ofrece la oportunidad de interpretar nuevamente nuestra historia.

 

En este sentido se hace visible la importancia de varios aspectos: el intercambio de valores, el uso de tecnologías innovadoras, las expresiones sobresalientes de arquitectura e ingeniería, la interacción sostenible de humanos con su entorno natural y los sistemas ecológicos excepcionales como los oasis en medio de los desiertos en la península. Estos elementos en su conjunto dotan de un valor excepcional al Camino Real.

 

Para lograr esta meta debemos seguir un proceso ya establecido por la UNESCO. Ese proceso tiene cinco etapas que deben realizarse en unísono de ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y México. 1) Llenado de la Lista Indicativa; 2) Elaboración y entrega de los expedientes técnicos para la nominación; 3) Revisión de los expedientes técnicos por ICOMOS; 4) Evaluación de los expedientes técnicos por UNESCO y 5) Anuncio de la decisión tomada por la UNESCO.

 

Se ha establecido como prioridad la redacción de la Lista Indicativa para su inscripción ante la UNESCO. Se trata de un documento oficial que incluye un inventario del bien o bienes susceptibles de ser declarados. El documento contempla también el nombre oficial del bien que se postula para nominación, su valor excepcional, sus coordenadas geográficas entre otros elementos.

 

 En la lista incluiremos los sitios misionales, los sistemas hidráulicos como las acequias, los aljibes, los paisajes culturales como los huertos y viñedos y por supuesto los tramos existentes de la ruta o rutas construidas durante el periodo jesuita, franciscano y dominico.

 

Un pionero en la localización y elaboración de mapas de estos caminos misionales fue Harry Crosby quien las describe en varias publicaciones entre las que destaca The King´s Highway (1974).  El mismo destaca que el camino toma sentido cuando recordamos que éste nos vincula a indígenas, misioneros, soldados y sus herederos.

 Por último es importante reconocer que la postulación del Camino Real como patrimonio de la humanidad fue un anhelo que en muchas ocasiones expresó nuestro gran amigo el Dr. Miguel Mathes, quien todavía unos días antes de morir, nos pidió que no abandonáramos su sueño. Por esto y otras razones, seguimos con un rumbo…una meta, Camino Real de las Californias, "Patrimonio de la Humanidad”.

*La autora es investigadora-delegada del Cinah-BC.

Comentarios