Andanzas antropológicas

Guardería & aprendizaje lúdico

Por Zahady Nolasco Rodríguez*
jueves, 4 de agosto de 2016 · 00:00

"Señorita vi en el periódico que en el INAH tienen talleres infantiles, fíjese que tengo a mis niños y no tengo dónde dejarlos, hablaba para ver si me los pueden recibir aunque ya sé que comenzaron el lunes”.

 

 ¡No puede ser! ¡Por favor!, antes como responsable de talleres infantiles y últimamente a cargo de Servicios Culturales y Comunicación del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Baja California; me da tristeza escuchar comentarios similares, que hacen que nuestro gran espíritu colaborativo e intelectual se desplome como condorito. Literal.

 

Como madre de familia, entiendo de la desesperación de no saber dónde dejar a mis niños cuando de momento te llaman de la guardería, o por vacaciones escolares y no tienes a la mano a la mamá, a la tía, o la suegra; pero por favor papás no conviertan los talleres infantiles en guarda-niños mientras trabajan, valoremos un poquito más a nuestros hijos, su tiempo y claro es  estos espacios.

 

En mi caso hace unos cuantos lustros, tuve la gran oportunidad de escoger entre una gran variedad de cursos de verano para llevar a mis hijos, y no tanto porque no tenía dónde dejarlos, sino porque en realidad me interesaba que aprovecharan al máximo las actividades y el aprendizaje que podrían adquirir.

Así es como yo misma llegué al primer taller infantil de verano que comenzaba a hacer el Museo Histórico Regional, en esa ocasión a cargo del querido Arqlgo. Jorge Serrano (+) con quien tuve el gusto de trabajar en próximos proyectos.

 

El INAH a través del Museo Histórico Regional, aquí en Ensenada, año con año realiza sus cursos en mayo: mes de la arqueología y en agosto con los talleres de verano, a fin de proporcionar a través de dinámicas de conocimiento, elaboración de objetos, visitas guiadas y  juegos tradicionales que los niños se integren en la comprensión y conocimiento de la arqueología,  etnología e historia de nuestra entidad, haciendo especial énfasis en la vida cotidiana de los grupos nativos de la región.

 

De acuerdo con estudiosos el juego fomenta el desarrollo psico-social, la adquisición de saberes, la conformación de la personalidad, encerrando una amplia gama de actividades donde interactúan el placer, el gozo, la creatividad y el conocimiento,  las cuales generan gran satisfacción.

 A estas actividades lúdicas y gratuitas a cargo y de la mano con los mismos investigadores, se les aplica la máxima de Confucio: "Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí”. La retroalimentación la hemos recibido de niños y otros ya no tan niños, quienes al haber pasado por las actividades que desarrolla el CINAH-BC., recuerdan algo fascinante de estas actividades que ha dejado huella en su vida.

La satisfacción va más allá, ya que estos pequeños pasan a ser importantes protectores y más fuertes difusores de nuestro patrimonio cultural, diseminando su capacidad de asombro, entusiasmo y conocimientos entre su familia y amigos.

 De acuerdo con los planes y programas del Sistema Educativo, los niños que ya han cursado los tres primeros años de primaria, el conocimiento adquirido en estos talleres viene a reforzar lo aprendido en su aula, por lo que estamos muy seguros que de los cientos de niños que han tomados estos cursos y/o talleres, habremos de conocer en algunos años más, nuevos arqueólogos, antropólogos y/o lingüistas en bien de la protección, estudio y conservación de nuestro patrimonio cultural  en Baja California.

* Periodista
Coord. de Com.Cinah-BC.

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