ANDANZAS ANTROPOLÓGICAS

Ballenas a la vista

Por Horacio González Moncada*
jueves, 9 de marzo de 2017 · 00:00

Cuenta un mito Cucapá que una Ballena busco matar al Hombre-Águila porque este  se había desquiciado y cazaba a los hombres para comérselos, lo que provocaría que desapareciera el pueblo. La Ballena creo el mar, para poder ir tras el Hombre-Águila y detener su carnicería. Cuando se encontraron, los 2 seres lucharon inmediatamente. El águila trato de herir a la ballena con sus garras pero como era más grande no le pudo hacer nada. Finalmente la ballena mató al águila y le quito todas sus plumas. Con ellas se hizo un refugio en el que pudo dormir toda la noche.  
Por siglos la historia de uno de los seres más grandes que existen en nuestro planeta fue a la inversa, los humanos procuraron matarla para utilizar su grasa y otras partes de su cuerpo y la llevaron al borde de la extinción, la Ballena Azul (Balaenoptera musculus), el animal de mayor tamaño sobre la tierra, con sus 30 metros de largo y peso de 100 toneladas, tiene hoy categoría de especie amenazada. La ballena más regular en nuestras aguas es la Ballena Gris (Eschrichtius robustus), que nos visita desde hace miles de años, para aparearse y reproducirse en las aguas de las lagunas costeras al sur de la península.
Existen registros etnográficos del aprovechamiento de ejemplares de ballena tal como el testimonio del explorador William C.S. Smith, quien da cuenta en su libro a Journey to California, que en el año de 1849, en una playa al norte de El Rosario, cerca de 100 individuos, tal vez de filiación Kumiay o Pa Ipai, disfrutaba un festín con la carne de una ballena varada. Este estaba sorprendido por la gran cantidad de huesos de este mismo animal que se encontraban en ese sitio.
Nuestro país en 1933 se adhirió a la Convención de Ginebra para la Protección de Ballenas y en los años setenta se crean los santuarios naturales en las lagunas de San Ignacio y Ojo de Liebre en Baja California Sur.
En la actualidad, cada fin de semana, decenas de personas buscan ballenas para también, darse festín pero para otro de los sentidos, la vista, al disfrutar la aventura de acompañar a estos animales en parte de sus recorridos migratorios frente a la bahía de Ensenada.
Hace más de 25 años con el impulso inicial del  Museo de Ciencias de Ensenada, dirigido entonces por la profesora Estela Parrilla, se iniciaron las actividades de avistamiento en conjunto con la flota de pesca deportiva de nuestro puerto.
La Norma Oficial Mexicana NOM-131-SEMARNAT-201, establece lineamientos y especificaciones para el desarrollo de las actividades, tales como distancias de observación con las ballenas así como tiempos y otras especificaciones planteadas con el objetivo de conservar las diversas especies de ballenas.
En nuestro puerto se registraron más de 15 embarcaciones ante Semarnat para realizar esta actividad en la temporada 2016-2017 que terminara el próximo mes de mayo, de acuerdo al plazo oficial establecido.
Si bien la pericia y conocimiento de algunos capitanes y tripulaciones que aplican las buenas prácticas y el respeto de la NOM-131 para realizar el avistamiento, permite disfrutar una buena experiencia a sus pasajeros y la protección de los cetáceos, se hace muy necesario la capacitación regular de las tripulaciones para seguir las reglas pero también turistas responsables y conscientes que entiendan la necesidad de observar estos lineamientos y la maravilla que representa que estos grandes animales nos permitan convivir con ellos para que en el mediano y largo plazo se pueda continuar realizando la actividad en nuestra región.

* Historiador Cinah-BC


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