ANDANZAS ANTROPOLÓGICAS

La basura de un ser humano es el tesoro del otro

Por Enrique Soto Aguirre*
jueves, 6 de abril de 2017 · 00:00
Revivir y resignificar juguetes encontrados en mercados de segunda mano

El Centro INAH Baja California inaugurará este 30 de abril a las 10: a.m. la exposición temporal "La Basura de un ser humano es el tesoro de otro. Revivir y resignificar juguetes encontrados en mercados de segunda mano” en el Museo Ex Cuartel de Ensenada Baja California. Esta exposición es producto de una investigación más amplia sobre urbanización y trabajo que se desarrolla en esta ciudad y que tiene por objetivo describir y analizar las distintas formas de trabajo y empleo que tienen lugar en la ciudad y como se relacionan con el entorno de frontera que vive.
La idea en torno a la cual gira la exposición es simple, los juguetes y en general los objetos, tienen dos sistemas de valor, uno objetivo, de cambio; y uno subjetivo, el de significación. El primero está determinado principalmente por el mercado; el segundo más difuso relacionado con el vínculo que une a las personas con el objeto, por esta razón, es de alguna forma invaluable, difícil de calcular e intransferible. El mercado determina para los objetos su primera valoración, posteriormente pasan su vida inmersos en una dinámica de sobrevaloraciones y subvaloraciones a tal grado que pueden llegar a ser considerados basura inservible e inmediatamente después el tesoro más invaluable. En esta exposición mostraremos una serie de juguetes predominantemente de segunda mano, propiedad de coleccionistas locales, que tienen la singularidad de haber sido adquiridos en los mercados de segunda mano tan populares en nuestra ciudad de Ensenada, mejor conocidos como los globos. Esta singularidad es uno de los atractivos de estos objetos expuestos ya que, con la suficiente información y tiempo, es posible que en general cualquier habitante de nuestra ciudad con la debida motivación e información, inicie una colección personal de objetos de su agrado.
Aunque el valor de los objetos, en tanto mercancías es determinado conforme al mercado, ciertos artículos con el tiempo entran en otra dinámica que, si bien sigue algunas reglas del mercado, su valoración atiende a fenómenos más complejos relacionados con un vínculo emocional, que se remite a una relación que la persona establece con el objeto en cuestión, es simbólico pues el objeto representa un recuerdo de un momento específico. En ciertas ocasiones, otro acto puede romper el vínculo que se tiene con el objeto. Más profundo aún es el valor significativo de un objeto, como el de un juguete que acompaña desde la niñez a una persona. En este caso no existe un mediador entre persona y objeto y por tanto el vínculo es irrompible y el objeto irremplazable, una muñeca nueva nunca sustituye a la muñeca de siempre más querida.
Los juguetes son al mismo tiempo ese objeto que permite al ser humano en su etapa formativa (niñez) abstraerse de la realidad y a la vez, ir entrando en un mundo que ideológicamente se diseña para su futuro. A través de los juguetes se transmiten los deberes del género, se aprenden oficios y normas sociales en un ambiente lúdico, entre pares, pero normado indirectamente (a través del diseño y la concepción) por los mayores. Los juguetes despiertan la pasión por lo desconocido, por la inventiva, por la exploración; descubrimos habilidades e inquietudes, incluso muchas veces es este mundo el que perfila nuestro futuro como profesionistas. Es por ello que, en etapas posteriores de la vida, solemos intentar recuperarlos como un recuerdo de un pasado que nos introdujo al mundo real.

* Investigador Cinah-BC


Comentarios