ANDANZAS ANTROPOLÓGICAS

Crónica de una extinción anunciada, la historia de la vaquita marina

Por Biol. Andrea Guía Ramírez*
jueves, 18 de mayo de 2017 · 00:00
En las últimas semanas, quienes trabajamos en temas ligados al estudio de la vida y aun para aquellos que no están relacionados a este tipo de trabajo, amanecimos con la noticia de que el último censo de población de la vaquita marina arrojaba la terrible cifra de menos de 30 individuos. Esta noticia no es una novedad, es un escenario que se perfilaba desde hace algunos años atrás, cuando varias instituciones y asociaciones sumaron esfuerzos por la protección de esta especie. Como acciones de protección y recuperación de la vaquita marina, a partir de 1993 se decretó el establecimiento de la Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, que de acuerdo al actual presidente de México la superficie hoy en día es 3 veces mayor a la original. Además se han eliminado las pesquerías de camarón y escama, que de acuerdo a algunos investigadores son la principal causa de muerte de esta especie.  
La vaquita es un mamífero marino, se trata de uno de los cetáceos más pequeños que alcanza unos dos metros de longitud y es endémico del Golfo de California. Se le conoce con el nombre científico de Phocoena sinus, que significa marsopa de bahía, y es una de las tres especies de marsopas que habitan Norte América. La vaquita marina se alimenta de peces, principalmente corvinas, y calamares; suele encontrarse sola o en pequeños grupos.
Su limitada distribución geográfica, baja tasa de reproducción, que incluye una gestación relativamente larga (quizás mayor a 10 meses), sumado al uso de redes de enmalle y agalleras para la pesca en su zona de distribución ha llevado a este mamífero a ser parte de la lista de especies en riesgo inminente de extinción. Se encuentra enlistada en la NOM-059-SEMARNAT-2010 como especie en peligro de extinción y en la Lista Roja de IUCN como especie en peligro crítico.
Por su parte el grupo nativo cucapá, con una larga tradición pesquera, hoy en día se encuentra ante el escenario de ver en peligro su modo de vida ancestral ante las acciones tomadas para la protección de la vaquita. Aunque no se conoce cuál fue la relación de este cetáceo con los antiguos cucapás y otros grupos nativos de Baja California y Sonora sí podemos suponer que quizás no fue un mamífero del todo desconocido. Hasta la fecha en trabajos arqueológicos conducidos en las zonas cercanas al área de distribución de la vaquita no se han reportado indicios de su presencia en los sitios costeros y mucho menos evidencia de una relación particular entre este cetáceo y los antiguos nativos californianos.
En la historia de la Tierra se conocen extinciones masivas donde han desaparecido un sin número de especies, y al menos una de ellas casi terminó con la vida en nuestro planeta. Hoy nos vemos ante un escenario de una lamentable extinción de un mamífero endémico de México y la perdida de una actividad de un modo de vida ancestral. Ante este escenario nos debemos preguntar si la prohibición de la pesca realmente podrá evitar la extinción de una especie que, quizás a pesar de todos los esfuerzos de instituciones gubernamentales y asociaciones civiles, su destino sea la extinción, y no por factores humanos, sino por el simple hecho de que la extinción es parte de un proceso natural. Y la respuesta a esto, querido lectores, quizás no la conoceremos porque nos quedamos sin tiempo para conocer más de este pequeño cetáceo en su ámbito natural.

*Investigadora INAH-BC
andrea_guia@inah.gob.mx


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