CULTURA

Teotihuacán, origen de diseño

Especialistas del INAH y la UNAM consideran que la Pirámide de la Luna podría ser el punto de partida del diseño urbano de esa gran ciudad mesoamericana
martes, 28 de julio de 2020 · 00:00

AGENCIA REFORMA
Ciudad de México

La Pirámide de la Luna, segunda estructura principal de la zona arqueológica de Teotihuacán y remate de la Calzada de los Muertos, podría ser el punto de partida del diseño urbano de esa gran ciudad mesoamericana.

Esta hipótesis es planteada por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), tras corroborar la existencia de una cueva natural, a 15 metros de profundidad, bajo la edificación.

Cueva artificial
En un artículo publicado recientemente en la Journal of Archaeological Science, las expertas Denisse Argote y Verónica Ortega afirman que hace tres décadas se pensaba que la cueva bajo la Pirámide del Sol era de origen natural, sin embargo, los estudios más recientes han confirmado que es de origen artificial.

Otro aspecto a considerar, precisan en el texto, es que el Edificio 1, la primera de varias etapas constructivas de la Pirámide de la Luna, representa el monumento teotihuacano más antiguo conocido hasta la fecha.

Ese edificio tenía un tamaño modesto y estaba relacionado con el mito de la montaña sagrada, simbolizado por el cercano Cerro Gordo.

“Las primeras tres etapas constructivas se hicieron hacia el frente de la estructura y debajo de la plataforma adosada, posteriormente, la pirámide fue ampliándose hasta cubrir la citada cueva, por lo que otra pregunta radica en si la posición de esta cavidad influyó en las sucesivas expansiones de la Pirámide de la Luna”, señalan.

Sistema de cavernas
Mediante la combinación de técnicas geofísicas no invasivas, como la Tomografía de Resistividad Eléctrica (ERT, por sus siglas en inglés) y una Tomografía de Ruido Ambiental (ANT), el equipo de expertos, conformado también por Andrés Tejero, Martín Cárdenas, Gerardo Cifuentes, René E. Chávez, Esteban Hernández-Quintero y Alejandro García, confirmó, a mediados de 2017, la existencia de una cueva o sistema de cavernas a 15 metros, aproximadamente, en el subsuelo de la pirámide.

Ahora se sabe que el conducto, de 20 metros de ancho y unos 15 metros de profundidad, está ubicado hacia el centro de la actual Pirámide de la Luna y orientado hacia el Cerro Gordo, lo que parece confirmar su relación simbólica, exponen los expertos en el estudio difundido hoy por el INAH en un comunicado.
 

 

Comentarios