CULTURA

Sobre la Miscelánea de Eduardo Hurtado

jueves, 23 de diciembre de 2021 · 01:03

BÁRBAROS PERIFÉRICOS
Leopoldo Orozco
@leo.orozco11 

Toda poesía, como afirma Eduardo Hurtado, aspira al silencio, al mutismo que viene después de la revelación mística. Me enfrento contra este silencio después de leer su libro, Miscelánea, recientemente publicado por el Fondo Editorial La Rumorosa en coedición con la excelente editorial Trilce. El silencio contra el que me enfrento no es un silencio confuso, como el que viene después de escuchar el crepitar de la estática: es, más bien, unas ganas de callar y asentir, después de que ya ha sido dicho todo lo importante.
Miscelánea es un libro diáfano, que logra destilar, en sus cuatro partes y bajo cuatro disfraces distintos, una serie de reflexiones sobre la poesía, que no es más que la constante lucha entre lo decible y lo indecible, reflexiones que alternan, como en un taller intensivo, en el ejercicio teórico y el práctico. Cualquiera que esté interesado en intentar algunos versos va a encontrar, escondido en los aforismos y micro-poéticas de este volumen, un maestro inteligente y claro, que no esconde adrede los secretos del misterio (tal vez, para evitar el brote de molestos epígonos), sino que ejerce el oficio y nos muestra con generosidad sus herramientas.
Cito de memoria: “Hay quienes sufren vértigos de vuelo después de cenar perdices”. A decir verdad, a cualquier libro le bastaría con ofrecer esta brillante greguería para valer la pena.

Miscelánea. Eduardo Hurtado. Colección La Rumorosa, Trilce Ediciones, 2021. 148 páginas.
 

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