META DEPORTIVA
Notas de viaje
Entre carreteras lluviosas, encuentros fortuitos con leyendas como Ronnie Camacho y Erubiel Durazo, y la calidez de la afición sonorense, esta crónica relata un viaje donde la pasión por el beisbol se entrelaza con la amistad, la historia y el compromiso social
Héctor Barrios / Colaborador
Ensenada, B. C.
Como dice aquella hermosa canción que interpreta Alberto Cortez, “qué cosas tiene la vida…”.
Hacía apenas unas cuantas semanas que habíamos comentado con mi amigo Francisco “Guapo” Higuera, ex beisbolista profesional, sobre la posibilidad de hacer el “cochinito” y realizar una pequeña gira “invadiendo” territorio de la Liga Mexicana del Pacífico.Como a nuestra edad el tiempo pasa más rápido, en un abrir y cerrar de ojos, la fecha se llegó.
En compañía de nuestras esposas, elegimos asistir al tercer encuentro de la serie entre Naranjeros de Hermosillo y Águilas de Mexicali, llevado a cabo en la capital bajacaliforniana; fue el frío jueves 29 de noviembre del 2018. Tomamos carretera partiendo de Ensenada con destino a Mexicali.
El día estaba lluvioso y, en una de las tantas casetas de cobro, nos informaron que posiblemente nos encontraríamos con nieve en la sierra de “La Rumorosa”. El trayecto se tornaba peligroso pero, anteponiendo el “gusanito” por el béisbol, el riesgo valía la pena. Felizmente, llegamos a nuestro destino sanos y salvos.
Al estar haciendo los trámites para ocupar nuestras habitaciones, nos encontramos con nuestro paisano, el ensenadense Cornelio García Chaidez, coach de banca del equipo naranjero; iniciamos una sabrosa y amena charla en la que, de pronto, perdimos la noción del tiempo.
Ya en el estadio, nos dio la bienvenida el Sr. Jaime Francisco Cortés, quien desde hace años nos distingue con su amistad. Por la noche, el equipo visitante se llevó la victoria y, con ella, la serie.
ARREGLAR EL MUNDO
Al amanecer del siguiente día, continuamos nuestro camino con destino a Hermosillo, Sonora.
Sin contratiempo alguno y después de un viaje por carretera de alrededor de siete horas, llegamos a la capital sonorense.
Tomamos nuestras habitaciones y, minutos después, tuvimos la grata visita de mi distinguido amigo y gloria del béisbol nacional, Don Ronaldo “Ronnie” Camacho Durán, acompañado de su talentosa esposa, la Profesora Blanquita Sosa de Camacho.
Minutos más tarde, arriba nuestro también dilecto amigo, el gran cronista del béisbol nacional e internacional, Lic. Jesús Alberto Rubio Salazar, acompañado por su esposa, la Sra. Lic. Griselda Guzmán de Rubio.
Mientras nuestras esposas “arreglaban el mundo”, por allá en grupo aparte, no resistimos la tentación de hablar de béisbol. Rica y amena charla en donde el tiempo pareció medirse en segundos.
Acto seguido, Ronnie partió rumbo a su residencia (en ese tiempo en Empalme, Sonora) y nosotros rumbo al estadio para el primero de la serie “Cañeros-Naranjeros”.
Previo al juego, Cornelio García amablemente nos dedicó algunos minutos de su tiempo, lo mismo que nuestro también paisano, el joven Fernando Pérez Mayoral, segunda base del equipo “naranjero”.
Después de las fotografías de rigor, a disfrutar del encuentro en donde la victoria fue para el equipo local, no sin antes saludar y cambiar impresiones con el Dr. Thomás López, excelente columnista beisbolero. Después del juego, unos ricos taquitos de carne asada con su respectiva bebida de moderación, el análisis del juego y a descansar.
PEÑA BEISBOLERA
El siguiente día, sábado, fue de gran actividad y emoción, ya que por la mañana asistimos como invitados al programa sabatino de “La Peña Beisbolera de Hermosillo de Naranjeros Radio”, en donde no pudieron tener mejor huésped que la estrella y orgullo del béisbol mexicano, el ex liga mayorista Erubiel Durazo, quien fuera jugador destacado de los Diamondbacks de Arizona y Atléticos de Oakland.
Por lo amena que estuvo esta edición, que regularmente tiene una duración de una hora, el productor del programa, por primera vez en la historia del mismo, decidió ampliarlo por diez minutos más de lo habitual. El equipo de cronistas y comentaristas, todos ellos expertos en asuntos de béisbol —permítame decir que el menos preparado tiene “doctorado” en estos temas—, nos trataron de maravilla; muy amenos, muy entusiastas, muy respetuosos de las opiniones que se generan y con una gran cultura. Equipos como este son los que dan brillo al mundo y crónica del béisbol. No menciono nombres porque no quisiera cometer la imprudencia de omitir alguno. Muy agradecido con todos por su fino y educado trato.
Por la tarde, de nuevo al fabuloso Estadio Sonora (hoy Fernando Valenzuela), volvimos a recorrer la “Plaza de las Leyendas” y, por la noche, en tremendo juego, nuevo triunfo “naranjero”. La afición de lo mejor; grandes asistencias, entre las que se encontraba el gran Sergio “Kalimán” Robles, ex Grandes Ligas, quien en compañía del Lic. Rubio nos atendió de maravilla.
Tres juegos acompañando a los “Naranjeros”, tres victorias obtenidas. Gratamente coincidimos con el coach de tercera base “naranjero”, Adulfo Camacho; comentamos el asunto y nos dijo: “Los llevaremos a nuestra próxima gira”.
PLACA DE HONOR
Los planes originales eran los de emprender el camino a casa al siguiente día, domingo. Los cuatro viajeros tuvimos una pequeña conferencia en… “la loma” y tomamos la acertada decisión de extender nuestra estancia por un día más. Total, ya estábamos allí y, verán ustedes, lo considero uno de los grandes aciertos en mi vida.
A las cuatro de la tarde del domingo, fuimos parte y testigos de la brillante ceremonia que se llevó a cabo para retirar el número 44 que portara en su excelente carrera Erubiel Durazo Cárdenas. Se colocó y develó una placa en su honor al pie de la estatua de Don Héctor Espino González; placa que pasa a hacer compañía a las grandes ESTRELLAS DEL BÉISBOL de la larga y rica historia “naranjera”.
Allí tuvimos la oportunidad de saludar a grandes personalidades del béisbol como: Maximino León, Héctor García, Miguel Flores, Luis González, Juan Carlos “Canelo” Canizalez, Humberto Cota, al Dr. Vicente Arturo Carranza Fernández —quien tantas aportaciones ha hecho al béisbol a través de su profesión— y muchos más, todos ellos de trato cortés y amable.
Poco más tarde, a las cinco, el ampáyer gritó “play ball”: el tercero y último de la serie “Cañeros-Naranjeros”. Para variar, triunfo “naranja”, barrida en la serie y cuarto triunfo “naranjero” en nuestra gira. Todo esto valió la pena al extender nuestra estancia: excelentes actos y espectáculos de primera calidad.
COMPROMISO SOCIAL
Pero… quizás apelando a mi carrera profesional y también la de mi esposa como docentes que fuimos, algo que nos llamó poderosamente la atención fue que, a invitación expresa de Cornelio García, asistimos a un evento de niños, niñas y jóvenes con capacidades diferentes en el cual jugaron partidos de béisbol; y créame que lo hacen con una entrega, entusiasmo, alegría y disciplina formidables. Cornelio y su señora esposa, junto con un grupo de excepcionales seres, poniendo en práctica los altos valores y principios humanos de una manera callada pero efectiva y entusiasta, con mucha fe, encabezan la asociación denominada: “Centro Recreativo, Deportivo y Cultural para Personas con Discapacidad, Intégrate A. C.”, proyecto al que le invito a hacer el esfuerzo por apoyar en la medida de sus posibilidades.Proyectos como este, que tanta falta hacen en nuestra sociedad, son ejemplo de honestidad y verdadero amor por nuestros semejantes. Recordemos que “nadie se engrandece tanto como cuando se arrodilla para ayudar a un niño”. Para mayores informes, le proporciono una liga a un vídeo de YouTube en donde puede obtener mayor información sobre esta noble asociación:
https://www.youtube.com/watch?v=Pz3AAl6lEIE&fbclid=IwAR3J4K0Mk40WZ8e8TvFGeejJ6FKXp9ZNC6L4bLwgwA63ASlZCkqWOeOhoDM
SOCIEDAD DE PRIMERA
Nuestro reconocimiento para Cornelio, esposa, familia y personas que le acompañan en esta encomiable labor. Tristes porque nuestro viaje llegaba a su fin, pero gratamente satisfechos por todo lo que nuestros amigos nos enseñaron y aprendimos de ellos, emprendimos el viaje de regreso a casa. Por si todo esto fuera poco y como colofón de la historia, en una parada “técnica” en el camino, nos encontramos con Oscar “Bucky” Soria, brillante cronista de los Diamondbacks de Arizona en las Grandes Ligas y de los “Naranjeros” de Hermosillo en la Liga Mexicana del Pacífico, con quien intercambiamos impresiones y para no desentonar con la sociedad sonorense nos atendió de primera.
Hablando de tratos de primera, debo mencionar el que nos brindaron el Lic. Jesús Alberto Rubio Salazar y su esposa Griselda, quienes no escatimaron tiempo y esfuerzo por darnos el mejor trato en nuestra inolvidable estancia en la capital de Sonora, así también a todas las personas con quienes tuvimos la oportunidad de convivir, esperando tener algún día la oportunidad de corresponderles.
Espero sus amables comentarios en: info@beisboldelosbarrios.com
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