Meta Deportiva

Su destino era el beisbol

En Ensenada, como lanzador de Marineros vivió momentos inolvidables al proclamarse bicampeón, hecho que le permitió jugar en las dos ligas más importantes del país
miércoles, 02 de enero de 2019 · 00:00

Ángel Domínguez/EL VIGÍA
adominguez@elvigia.net |Ensenada, B. C.

El joven Carlos Stiff Rodríguez Carrillo estuvo muy cerca de convertirse en jugador profesional de futbol, vía Atlas de Guadalajara, pero el destino le tenía preparada una sorpresa.

Dos años después de decirle no a los Rojinegros por consejo de su padre, el de Ocotlán, Jalisco, daba un giro a su carrera al integrarse a la organización de Diablos Rojos del México en una disciplina diferente.

Tras graduarse de las Academias Alfredo Harp Helú de Oaxaca y El Carmen, Nuevo León, Rodríguez estaba listo para subir el siguiente escalón.

En 2017 obtuvo su primer campeonato de Liga Norte de México con Marineros de Ensenada, y sus actuaciones le permitieron ganarse un lugar en la staff de relevistas de Charros de Jalisco en el circuito invernal.

El jalisciense repitió el logro en el verano de 2018, y al concluir la temporada debutó con Diablos Rojos del México en la Liga Mexicana de Beisbol.

En el naciente 2019, Carlos Stiff intentará superar lo conseguido en los años anteriores y establecerse enfundado en la franela “escarlata”.

Como nativo del estado de Jalisco es muy difícil no verse involucrado en el futbol en alguna etapa de la vida, sin embargo, la “pelota” terminó por imponerse.

El “serpentinero” zurdo, recordó que “mis tíos de Estados Unidos me regalaban artículos de beisbol y le prestaba mis cosas a los amigos de la cuadra que no tenían y organizábamos juegos entre todos”.

“Desde los siete años fui futbolista en una liga amateur porque me gustaba mucho correr y a los 14 años me iba a firmar Atlas, pero mi papá no me dejó, argumentando que era un deporte de mucho contacto y me podía lastimar muy pronto, así me dio pie para continuar en el beisbol”, explicó.

INICIOS EN JALISCO
En su primera temporada, aún sin abandonar el balompié, Rodríguez empezó a mostrar su calidad en los ‘diamantes’ al ser convocado por el Consejo Estatal para el Fomento Deportivo (Code) a la Selección Jalisco.

“Era fielder, más central que cualquiera de los otros dos, el problema es que casi no bateaba, pero corría y tiraba duro y me hicieron pitcher”, comentó el jugador que asistió a eliminatorias estatales y Olimpiada Nacional 2011 en Yucatán.

A los 16 años, agregó, en la Serie Mundial de Ligas Pequeñas de Williamsport, Pennsylvania, es observado por scouts interesados en llevarlo a Diablos Rojos del México.

“Me preguntaron que si quería firmar, yo no sabía que contestar, así que fueron con mis papás, quienes hablaron conmigo, me dijeron que las oportunidades no se dan siempre y había que aprovecharlas”, detalló.

Una vez alcanzado el acuerdo y estampada su firma en el contrato, “me mandaron a la Academia de Oaxaca, donde vas desarrollando tu talento y de ahí pasas a la de El Carmen, Nuevo León, en un año fue subiendo mi nivel de juego hasta llegar a la Liga Norte de México”.

En Ensenada, defendiendo los colores de Marineros ha vivido momentos inolvidables al proclamarse bicampeón, hecho que le permitió hacer su presentación en las dos ligas más importantes del país.

“Mi proceso fue al revés, gracias a Dios, Charros de Jalisco me dio la oportunidad de debutar en la Liga Mexicana del Pacífico, estuve media temporada en 2017 antes de que me sacaran del róster y aquí seguimos echándole ganas”, señaló el ex compañero del ensenadense Adrián Guzmán.

Ser considerado por la novena de tu estado para dar el salto al beisbol de paga, precisó, “se siente muy bonito, al principio como que no te la crees estar junto a personas que un año anterior ibas como aficionado a verlos al estadio y al siguiente ya estás con ellos”.

Al terminar su compromiso en el puerto fue llamado para unirse a Diablos Rojos del México en la recta final del rol regular y playoffs de la campaña 2018-2.

“El tiempo que pasé con el equipo grande me sirvió para aprender de peloteros de gran nivel y a analizar el juego desde un ángulo diferente”, expuso.

Mientras viaja los domingos para ver acción en el Torneo Interligas de Primera Fuerza, el lanzador de Mariscos Bahía dio a conocer que en Ocotlán se prepara sin necesidad de un entrenador personal.

“Entreno por mi cuenta, corro, trabajo en el gimnasio, caliento y tiro, con eso tengo para llegar en óptimas condiciones y estar listo para reportar a la pretemporada, esperando quedarnos y mantenernos arriba”, puntualizó.

Con apenas 21 años, el sueño de emular a sus paisanos Jesús Flores, Luis Gómez, Miguel Ángel González, Christian Villanueva y Rafael Martín -este último oriundo de California pero hijo de padres jaliscienses-, permanece vivo.

“Nunca es tarde y siempre hay que pensar en llegar lo más alto que se pueda, solamente el tiempo lo dirá”, indicó Stiff Rodríguez, quien se describió como “un buen jugador, aunque la clave es estar rodeado de un buen equipo y todos unidos”.

El pupilo del miembro del Salón de la Fama Antonio Pollorena, incluye en su repertorio: recta -que oscila entre las 88 a 92 millas-, slider, cambio y curva.

“Creo que mi principal cualidad es la velocidad y que tengo la destreza de colocar la bola donde quiero”, aseveró.

“A pesar de que no es fácil salir joven de tu casa, la vida del beisbolista profesional es muy bonita, principalmente porque trabajas y te pagan por hacer lo que te gusta y te la pasas viajando”.
Carlos Stiff Rodríguez Carrillo

FICHA
Nombre: Carlos Stiff Rodríguez Carrillo
Fecha de nacimiento: 12 de junio de 1997
Lugar de nacimiento: Ocotlán, Jalisco
Posición: Pitcher

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