Meta Deportiva

Despiden a los mandos de Astros

Hinch y Luhnow fueron despedidos por el equipo el lunes, luego de que el comisionado de las Grandes Ligas los suspendió un año y multó al club con 5 millones de dólares por robar señales
martes, 14 de enero de 2020 · 00:00

AP
Houston

El escándalo de robo de señas por parte de los Astros de Houston ha derivado ya en que pierdan sus empleos el manager AJ Hinch y el gerente general Jeff Luhnow. Y Alex Cora, el piloto actual de los Medias Rojas de Boston, podría ser el próximo en la lista.

Hinch y Luhnow fueron despedidos por el equipo el lunes, luego de que el comisionado de las Grandes Ligas los suspendió un año y multó al club con 5 millones de dólares por robar señales mediante el uso indebido de dispositivos electrónicos en las temporadas del 2017, en que Houston ganó la Serie Mundial, y del 2018.

Y en lo que representa el mayor escándalo del deporte estadounidense desde el llamado “Spygate” que involucró a los Patriots de Nueva Inglaterra, el comisionado Rob Manfred sugirió que Cora, quien era asistente de Hinch en 2017, enfrentará un castigo similar o incluso más severo.

Manfred dijo que el puertorriqueño Cora desarrolló el sistema de robo de señas empleado por los Astros. Además, los Medias Rojas son investigados por el supuesto robo de señas durante 2018, la primera temporada de Cora como su manager, cuando Boston conquistó la Serie Mundial.

La multa a los Astros es la mayor contemplada por el reglamento constitutivo de las Grandes Ligas. Houston perderá asimismo sus dos primeras selecciones de la primera y segunda ronda del draft amateur.

AVISABAN CON GOLPES A UN BOTE
La investigación determinó que los Astros utilizaron la señal de video captada por una cámara emplazada detrás del jardín central, para espiar y decodificar las señas enviadas por el cátcher rival. Los peloteros de Houston daban un determinado número de golpes sobre un cesto de basura para indicar al compañero que estaba al bate qué lanzamiento le harían.

Con ello, esperaban mejorar las posibilidades de que dicho bateador conectara un hit.

El robo de señas es aceptado, e incluso considerado parte de la tradición del beisbol, siempre y cuando se haga a simple vista. Por ejemplo, un corredor que se encuentra en segunda puede aprovechar esa posición para ver las señales del receptor y adivinar el lanzamiento que vendrá hacia su compañero.

Pero el uso de la tecnología con ese fin está prohibido.

Los peloteros de los Astros manifestaron sus dudas de que conocer el pitcheo que llegaría unos segundos antes ayudara a los bateadores. Houston consiguió menos triunfos en casa que como visitante (94 contra 110), durante las dos campañas en que se usó el sistema. No contaba con una estrategia similar de robo de señas en parques ajenos.

“Aunque es imposible determinar si la conducta impactó en realidad los resultados en el terreno, la percepción de algunos es que esto sí causa un daño significativo a este deporte”, sentenció Manfred.

EL DUEÑO NO ESTABA AL TANTO
El comisionado, en su decisión más trascendental desde que asumió el cargo hace cinco años, dijo que Hinch no detuvo el robo de señas. En tanto, Luhnow era responsable por la conducta de los peloteros, incluso cuando ha insistido en la dudosa afirmación de que desconocía el sistema.

Manfred dijo que el propietario de Houston Jim Crane no estaba al tanto del robo de señales.

Una hora después del anuncio de Manfred, Crane ofreció una conferencia de prensa, que abrió diciendo que Hinch y Luhnow habían sido despedidos.

“Tengo estándares más elevados para la ciudad y la franquicia, e iré más arriba y más allá de las sanciones de las Grandes Ligas”, señaló. “Tenemos que hacer borrón y cuenta nueva”.

Las suspensiones a Luhnow y Hinch para la campaña de 2020 eran sin goce de sueldo. Crane dijo que realizará una búsqueda de un sustituto de Luhnow, dentro y fuera de la organización.

ACEPTAN RESPONSABILIDAD
Mediante un comunicado, Luhnow dijo que acepta su responsabilidad “por las infracciones a las reglas”.

“Ocurrieron bajo mi supervisión como presidente de operaciones de béisbol y gerente general de los Astros”, reconoció Luhnow, quien se disculpó con el club y con los fanáticos por “la vergüenza y el bochorno que esto ha causado”.

Pero luego, se defendió.
“No soy un tramposo”, recalcó en el comunicado. “Cualquiera que haya trabajado cerca de mí durante mi carrera de 32 años dentro y fuera del béisbol puede atestiguar mi integridad. No sabía que se habían infringido las reglas. Como el comisionado estableció en su comunicado, no di personalmente instrucciones, supervisé ni me involucré en alguna mala conducta. La iniciativa de robo de señales no fue planificada ni dirigida por la gerencia de béisbol. El golpeteo al bote de basura era instruido y ejecutado por los peloteros, y la decodificación del video de señales se originó y ejecutó por empleados de un nivel menor, quienes trabajaban con el coach de banca. Estoy profundamente molesto de que no se me haya informado de alguna mala conducta, porque yo le habría puesto fin”.

Mediante la organización de los Astros, Hinch emitió un comunicado, en el que se dijo “decepcionado por las acciones del club en este tiempo”, y aceptó la sanción impuesta por el comisionado.

Comentarios