Meta Deportiva

Con dinamita en los puños

Tras conquistar el cinturón mundial súper ligero, Omar “Pollo” Aguilar Delgadillo, preten cerrar el año con 16 combates buscar algo grande a finales de 2020
sábado, 19 de octubre de 2019 · 00:00

Ángel Domínguez/EL VIGÍA
adominguez@elvigia.net |Ensenada, B. C.

En cuestión de semanas, Ensenada terminó con una sequía de triunfos resonantes en el pugilismo profesional y ya cuenta con dos campeones mundiales.

El pasado 25 de agosto, en Filipinas, Maximino “Max” Flores derrotó a Carlo Caesar “Too Sharp” Peñalosa para alzarse con el título Mosca de la Organización Internacional de Boxeo.

Casi dos meses después, frente a su familia de Canadá, Ensenada y compañeros de gimnasio, tocó turno a Omar “Pollo” Aguilar Delgadillo, coronarse monarca Juvenil Súper Ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

El ensenadense, con su padre Omar Alejandro Aguilar Ramos, y Fernando Fernández en su esquina, en la Academia de Zonkeys de Tijuana, noqueó en el primer asalto al venezolano Francisco “Frankie” Cuadrado.

Luego de llevar su preparación durante tres semanas en los gimnasios Aguilar de Ensenada y Zona Norte de Tijuana, el “Pollo” palomeó el primero de sus propósitos.

NOCHE DE LA PELEA
El sábado 12 de octubre, durante el trayecto entre el vestidor y cuadrilátero, “me sentía muy bien porque sabía que iba bien preparado, obviamente sentía nervios normales, adrenalina, pero confiado en salir a hacer lo mío”.

“Desde la conferencia de prensa y ceremonia de pesaje en los días previos, mi rival se portó a la altura y mis respetos para él”, puntualizó.

Aguilar Delgadillo, agregó que el sudamericano, avecindado en Tijuana, “está fuerte, aunque no es nada del otro mundo, me quiso intimidar pero yo estaba concentrado en lograr el objetivo aplicando lo que trabajamos en el gimnasio para ir a dar todo sobre el ring”.

Al sonar el campanazo inicial, ambos contendientes salieron en busca de mandar a su contrincante a la lona.

“Empezando me entró un jab a la cara, y Cuadrado como que sonrió un poco creyendo que me tenía, después hubo intercambios en los que nos conectamos, pero nunca me puso mal, hasta que me dio un golpe de conejo que me mareó un poco”, expuso.

Lejos de intimidarse y retroceder, la respuesta de un valiente y decidido Omar “Pollo” Aguilar no se hizo esperar.

“En los intercambios se cubría muy bien, se notó que me estudiaron, ya que sabía que me gusta golpear abajo, ahí es cuando comencé a tirar volados a la sien, miré que trastabillaba, sentí que podía acabar pronto, es así que lo prendí con un volado de izquierda”, comentó.

Luego de conseguir su décimo quinto triunfo consecutivo y nocaut 14, el júbilo detonó entre el equipo del porteño, quien no pudo contener el llanto.

“Esto es el fruto del trabajo de años, de soñar debutar en el profesionalismo y, aunque estoy orgulloso de mis medallas nacionales, este cinturón, aunque sea plata y juvenil, no deja de ser importante, y más avalado por el CMB”, detalló.

El boxeador que es representado por Zanfer, explicó que, “es un paso para caminar antes de correr, ir agarrando nivel poco a poco, y colocarnos más cerca del sueño que es el campeonato grande, siempre con los pies bien plantados en la tierra y, con el favor de Dios, enfocado en lo que sigue sin desesperarse”.

PADRE, ENTRENADOR Y AMIGO
El entrenador del estudiante de la carrera de ingeniería industrial en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) es su padre Omar Alejandro, quien en repetidas ocasiones ha expresado su fe en su pupilo.

“A veces pienso que su confianza es extrema, a lo mejor para él soy el mejor, es por eso que confía en mi capacidad, en mi pegada y mi fuerza, me enseña, me guía aunque me enoje y a final de cuentas, para eso son los entrenadores, para corregir y ajustar planes”, afirmó.

Omar Aguilar Delgadillo, dio a conocer que descansará tres semanas antes de retornar a los entrenamientos.

“Ahora estamos disfrutando y descansando, y luego estaré listo para tratar de desempeñarme de la mejor manera en las defensas que se necesiten”, señaló.

OPINA EL ENTRENADOR
“Me siento contento y orgulloso, ya que lo poco que duró fue una pelea muy pareja, al tú por tú, solo que mi hijo logró conectar el golpe de poder y lo puso mal”, aseguró.

Sin embargo, añadió, “esperábamos durar un poco más, pero se presentó el nocaut, son cosas que pasan y hay que aprovechar el momento y no dejar tiempo para que se complique la situación”.

“Gracias a Dios se dio el resultado, y de aquí en adelante se abrirán puertas para cosas mayores, así que a entrenar duro”, reveló.

Aguilar Ramos, agradeció el apoyo del staff del Club de Boxeo Zona Norte de Tijuana, liderado por Erick “Terrible” Morales y Fernando Fernández, entrenadores de Jaime Munguía.

“Nos echaron la mano trayendo sparrings invictos de Estados Unidos y nos sirvió bastante, debido a que sabíamos de la calidad del venezolano y ellos nos orientaban”, resaltó.

Sobre los planes, dijo que, “estaremos preparados mientras Fernando Beltrán nos informa que viene, aún no no sabemos cuando y donde nos pondrá, entonces debemos esperar”.

“Tras seis meses de lesión, Omar no ha parado, está en ritmo y pretendemos cerrar el año con 16 combates para buscar algo grande a finales de 2020”, adelantó.

Por otra parte, indicó que “la prioridad es que mis dos hijos terminen la escuela, ya que vemos ejemplos de muchos campeones mundiales que se quedan sin nada porque no tienen estudios y yo quiero que se defiendan afuera”.

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