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Prepara el asalto final

El gobierno de Bashar al- Assad lanzaría una ofensiva contra Idlib, último bastión rebelde; Occidente teme genocidio
martes, 04 de septiembre de 2018 · 00:00

Agencia Reforma
Ciudad de México

En tierra, el Gobierno de Bashar al-Assad recluta a miles de personas para reforzar su Ejército; en el mar, una flota rusa espera dispuesta; en la provincia siria de Idlib, millones de civiles temen lo que está por venir.

Dos de los bandos de la cruenta guerra civil por la que el país lleva sangrando siete años se preparan para una nueva ofensiva, y es probable que ésta sea la última.

El inminente asalto a la provincia de Idlib, último gran reducto rebelde, es con el que Assad espera dar el golpe de gracia a la oposición armada y a los civiles que todavía la respaldan.

Pero en esta zona de 3 millones de habitantes donde el régimen sirio, así como sus aliados rusos e iraníes, ve una oportunidad de oro, líderes occidentales temen una calamidad humanitaria.

Refugio de miles
Muchos civiles que residen en Idlib huyeron allí desde otras partes de Siria intentando escapar de la brutalidad de las fuerzas de Assad. Decenas de miles fueron transportados a la provincia en autobuses como partes de acuerdos de rendición con el Gobierno.

Por ello, una operación militar a gran escala en la zona, de la que resulta difícil escapar al encontrarse rodeada, podría suponer un derramamiento de sangre similar o superior al que sucedió durante el sitio de Alepo años atrás.

“Una tormenta perfecta se está levantando ante nuestros ojos”, sentenció la semana pasada el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura.

“No hay otro Idlib. ¿Adónde pueden ir? ¿Adónde puede ir la gente? Cada vez que había una crisis y posteriormente finalizaba, había un lugar donde muchas personas podían elegir. No hay otra Idlib”, agregó.

Ayer, en un tuit poco común, el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió también de las posibles consecuencias de la ofensiva.

“Los rusos y los iraníes estarían cometiendo un grave error humanitario al participar en esta potencial tragedia humana. Cientos de miles de personas podrían ser asesinadas. ¡No dejen que eso suceda!”, publicó el mandatario.

Sin embargo, los aliados de Assad no parecen inmutados por estas advertencias.

Fuera de control
Tanto Rusia como Irán apoyaron ayer el derecho del régimen sirio de lanzar una ofensiva en Idlib para liquidar a los “terroristas” de esa zona del noroeste del país.

Si el Gobierno de Assad logra su objetivo a cualquier precio, la victoria marcaría esencialmente el final de la oposición armada a gran escala en Siria, pero no el fin del conflicto ni de las miserias a raíz de éste.

Cerca de un cuarto del país continuaría fuera del control del régimen, y la capacidad del Ejército para lidiar con los grupos insurgentes es muy limitada. Con una infraestructura en ruinas, millones de desplazados y kurdos apoderados de todo el noreste del territorio sirio, la guerra seguiría estando lejos de su capítulo final.

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