Defensa del territorio

Hace 160 años Antonio Melendres triunfó sobre el filibustero William Walker, quien pretendía apoderarse de las tierras
sábado, 10 de mayo de 2014 · 21:55
La invasión de Walker fue la agresión más importante que sufrió nuestra península, y no estuvo lejos de lograr su objetivo, de formar la "República de Sonora y Baja California”. 
 
 
Hace 160 años, el 8 de mayo de 1854, Antonio Melendres logró expulsar al filibustero William Walker, quien pretendía apoderarse del territorio de lo que ahora es Baja California, para hacerlo parte de los Estados Unidos.
La invasión de Walker fue la agresión más importante que sufrió nuestra península, y no estuvo lejos de lograr su objetivo, de formar la "República de Sonora y Baja California”, para posteriormente efectuar la anexión al gobierno estadounidense. 
Sin embargo, Walker y su grupo de piratas no contaban con la fuerte resistencia y oposición de Antonio Melendres y un grupo de rancheros californios residentes, quienes a base de un gran sacrificio lograron echarlo fuera.
La invasión filibustera de Walker se gestó en la ciudad californiana de San Francisco. Fue de los aventureros que llegaron tarde a la fiebre del oro que se desató a partir de 1848, y así logró convencer a un numeroso grupo de personas de que invadieran la península, ya que aseguraba que habría más vetas de oro y otros minerales. 
Walker logró el apoyo de un grupo de inversionistas, con lo cual tuvo dinero para armar a unos 600 aventureros, quienes esperaban una rápida conquista de Baja California y la obtención de fáciles y grandes riquezas.
Como primer intento Walker se apoderó de la ciudad de La Paz, en 1853, en aquel tiempo capital de toda la península. Ahí proclamó la instauración de la "República de Baja California y Sonora”, autonombrándose "presidente”. 
Muy poco duró este intento, ya que al enterarse de que en Sinaloa se estaba armando un fuerte contingente para defender la península, decidió huir e intentar proclamar su "república” en otra parte. Así, Walker navegó al norte peninsular, arribando a la Ensenada de Todos Santos.

Melendres contra Walker  
En 1853 la ciudad de Ensenada no existía. El único habitante permanente de la bahía era don Francisco Gastélum y su familia, quienes tenían su casa y rancho en lo que actualmente es la esquina de las calles Tercera y Gastélum. 
Walker no tuvo miramientos y se apoderó del rancho, nombrándolo pomposamente como "fuerte McKibbin”, en honor a uno de sus piratas muertos. En Ensenada nuevamente proclamó su "república”, a la que le cambió el nombre  por "República de Sonora”, además izó la bandera que tenía dos estrellas; una representaba a Sonora y la otra a Baja California. Pronto empezó a recibir refuerzos; unos llegaban por barco directamente desde San Francisco, y otros por tierra desde San Diego.
Cuando el comandante militar del norte peninsular se dio cuenta del fuerte contingente de filibusteros y ante la carencia que tenía de soldados y armamento, decidió huir a San Diego para esperar mejores tiempos. 
En ese momento surge la figura de Antonio Melendres, un joven ranchero nativo del Valle de La Grulla, hoy Ejido Uruapan, quien logró reunir a 10 rancheros como él, y con ellos enfrentarse a los piratas, a pesar de la gran desproporción que existía entre unos y otros. 
Pero Melendres no tuvo miedo, ya que sabía que la razón estaba de su lado.
Así inició un asedio sobre los filibusteros, una guerra de guerrillas, en la que el filibustero que se descuidaba era un filibustero muerto. Además, Melendres y sus hombres conocían a la perfección cada centímetro del terreno, lo que les daba una gran ventaja, la que Melendres supo aprovechar magistralmente.
Walker permaneció algunos meses en Ensenada, pero ante la inmovilidad y la riqueza que no llegaba, los filibusteros empezaron a desertar y abandonar la empresa, ya que pensaron que se harían ricos de un día para otro. Así Walker decidió avanzar hacia Sonora, para apoderarse de ese estado, en donde existían minas de oro.
De Ensenada se dirigió a San Vicente, a donde llegó a principios de abril de 1854. Ahí intimidó a sus habitantes para que juraran como ciudadanos de la nueva "república”, pero ninguno aceptó. 
De San Vicente Walker pensó en dirigirse al Valle de la Trinidad, y de ahí cruzar por el Paso de San Matías para acceder al desierto, y de ahí seguir rumbo al Río Colorado y cruzar para Sonora.
Gracias a sus espías, Melendres supo de los planes de Walker, y calculó que éste acamparía en San Matías, ya que es el último punto con agua antes de llegar al desierto.
Así, Melendres le puso una trampa a Walker, quien efectivamente pernoctó en San Matías. Melendres, con el apoyo de más rancheros y de un grupo de indios pa-ipai y cucapá, logró asustar el ganado que arriaba la gente de Walker, varias miles de vacas, y echárselo encima, por la noche, al grupo de filibusteros, ocasionándoles gran confusión y mortandad. 
Fue con esta celada que inició la debacle de Walker. Muchos de sus hombres se dispersaron y los que no fueron muertos por los rancheros, perecieron de sed en el desierto.
Con muy pocos hombres Walker decidió regresar a San Vicente, y de ahí huir buscando cruzar a Estados Unidos. Fue una fuerte persecución y Melendres siempre le estuvo pisando los talones, derrotándolo en todos los enfrentamientos que tuvieron. 
Finalmente Walker logró cruzar a Estados Unidos por el rancho de Cueros de Venados, actualmente en una orilla de Tijuana. A pesar de su derrota, Walker fue recibido como héroe en los Estados Unidos, ya que mucha gente pensaba que nuestra tierra debería pertenecer a ese país.

Injusto desenlace
El desenlace de esta historia fue el asesinato de Melendres, a pesar de ser un auténtico héroe local, que defendió las tierras no sólo para los lugareños, sino para todo México.
Cuando el comandante militar que había huido a la llegada de Walker regresó, lanzó contra Melendres diversas acusaciones falsas, logrando que fuera fusilado. Este país suele traicionar y asesinar a sus héroes.
Actualmente el sueño estadounidense de apoderarse de nuestra península ya casi es una realidad. Cada día se apoderan más de las costas y de los mejores lugares. 
Cada día Baja California y en general el país se inunda con cadenas comerciales de todo tipo, tiendas departamentales y de comida rápida. 
Además se realizan más carreras "off road”, ocasionando fuertes impactos sobre nuestras regiones naturales, dejando destrucción y migajas económicas. 
Pareciera que tenemos una tierra que no merecemos. Ciertamente nos hacen falta muchos "Antonios Melendres”.





Melendres le puso una trampa a Walker, con el apoyo de rancheros y un grupo de indios pa-ipai y cucapá asustó y les echó encima al ganado que arriaba la gente del filibustero, ocasionándoles confusión y mortandad. 


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