El Valle

YO SOY SAN QUINTÍN

lunes, 5 de marzo de 2018 · 00:00

DIMENSIÓN DESCONOCIDA

Hace unos días, Baja california fue sede de la Primer Sesión Ordinaria de la Conferencia Nacional de Secretarios del Trabajo, estando presentes en su inicio, el gobernador del Estado, Francisco Vega y el secretario del Trabajo Federal, Roberto Rafael Campa Cifrián, acompañados además de los secretarios del Trabajo de casi todos los Estados de la república.

Este acto tuvo lugar en Playas de Rosarito y los trabajos a realizar se programaron para llevarse a cabo durante tres días, tiempo en el que se tratarían los temas relacionados con la Reforma Laboral y los cambios que se han generado desde que ésta ocurrió.

En palabras del gobernador en su participación secundó al alcalde tijuanense, quien en su intervención dio la bienvenida como buen anfitrión a pesar de no encontrarse en su municipio, diciendo que “Tijuana es la mejor ciudad de México para vivir” nuestro gobernador fue más allá y remarco diciendo lo propio sobre el resto del Estado.

Por su parte, el secretario Campa, ilustró a la asistencia con datos en los que destacó el incremento en el poder adquisitivo de los ciudadanos mexicanos en lo que va de la presente administración federal. Usted juzgue lo dicho por unos y otro.

Para nuestra región, el evento tiene cierta relevancia porque en él se firmó el Acuerdo de Movilidad Laboral que busca, entre otras cosas, mejorar las condiciones laborales y de seguridad de los trabajadores migrantes, tomando como referencia a los trabajadores del campo que, paradójicamente, cada vez son menos quienes mantienen esa “movilidad”.

Por el contrario, el asentamiento desde hace más de dos décadas en esta parte sur del Estado dio lugar a los rezagos en materia de servicios públicos que se viven en estas comunidades y que a propósitos de fechas y del tema, fueron la excusa perfecta para justificar los lamentables sucesos que nos pusieron por varios días en noticias nacionales.

Resaltando de esto, el poco o nulo avance que se ha tenido en los rezagos sociales de aquel entonces hasta hoy, al margen de que en términos generales, como desde entonces ocurre, las condiciones labores superan por mucho la media nacional, donde el pago por jornada es por lo menos el doble del salario mínimo general que se paga en el resto del país a los asalariados, donde la proporción de trabajadores adscritos al Instituto Mexicano del Seguro Social es por lo menos tres veces mayor, en proporción a otros sectores productivos de la zonas urbanas de nuestra entidad, ni hablar de otros Estados.

Con todo y eso, no le sorprenda que seamos de nueva cuenta referente negativos de estos temas, estando tan cerca las fechas electorales donde cualquier excusa es buena para hacer polvo y tratar de llevar agua al molino propio. De aquel entonces, al día de hoy, no son perceptibles aún los avances que se haya tenido en la atención de los principales problemas, la falta de agua, la inseguridad, los precarios servicios médicos, y el gran problema de adicciones entre nuestros jóvenes, siguen siendo el pan nuestro de cada día y no se ve cómo, por dónde o como para cuándo se pueda hablar de mejoras en estos temas. Lo peor, nuestros funcionarios parecen vivir en otra dimensión.

 

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