YO SOY SAN QUINTÍN

PROMOTORES

lunes, 10 de septiembre de 2018 · 00:00

El pasado fin de semana asistí a los juego finales de la liga local de basquetbol, me encontré con la sorpresa que le entregarían un reconocimiento a un amigo de varios años, por no decir viejo, no vaya a ser que se interprete mal la oración. Fue este sencillo pero no menos significativo y muy merecido acontecimiento, el que me motivó a hacer notar la importancia de las acciones de quienes como Fernando Naranjo, mejor conocido y estimado en nuestra región como “El Lagarto”, participante activo en diversas actividades y disciplinas, dispuesto siempre a aportar lo que a su alcance este para animar y provocar la participación de la gente en esas cosas que tanta falta nos hace.

Al igual que otros, ojalá y fueran más, sin proponérselo es un ejemplo a seguir, como personas que dedican tiempo, que participan activamente que se vuelven referentes y tienen la virtud de hacer las cosas por gusto y con ese simple hecho, mejoran el desarrollo en donde se involucran. Bien por él, bien por los responsables de mantener la liga activa y bien por nosotros por tener a personas con esa calidad.

Aprovechando la jugada, como se diría en el argot deportivo, me resulta oportuno extender mi comentario a ellos, a esas personas que hacen posible que se mantengan las actividades en las ligas deportivas de nuestro valle, algunas veces a pesar de las autoridades estatales y municipales que brillan por su ausencia o mantienen una escasa participación, amén de las federales de las que ni por error se asoman a comunidades como la nuestra.

En el evento que refiero, tuve la oportunidad de ser espectador en tres partidos finales en los que se disputó el campeonato de las respectivas categorías del presente torneo del llamado “deporte ráfaga”.

Fanático insipiente a esta disciplina pude percatarme desde que me asomo a estos encuentros, que de igual manera que en los otros en los que alguna vez si formé parte, que en términos generales la fanaticada se conforma por familiares y amigos de los integrantes de los distintos equipos, a quienes los mantiene interesados y provoca la concurrencia el ánimo de formar parte de las actividades de los practicantes.

Como en muchas otras cosas de las carecemos, en las ligas deportivas sanquintinenses es notoria la falta de interés de quienes tienen la responsabilidad de promover y hacer lo necesario para que se multipliquen esas actividades en las que debemos ocupar parte del tiempo libre de nuestros jóvenes y niños, sin dejar de mencionar el hecho de impulsar a los talentos que no son pocos.

Desde siempre, en esta región han resultado valores sobresalientes, de los que debemos decir, muchos de ellos se han quedado en el camino por falta de espacios adecuados y el apoyo debido.

Vaya nuestro reconocimiento a esas personas que dedican su tiempo y recursos a promover actividades deportivas, así como la invitación a los órdenes de gobierno y los organismos sociales, económicos y políticos, a que dirijan su atención a este sector de nuestra población.

La ciudadanía desde hace un buen tiempo está atenta y expectante a que se anoten un tanto a su favor con acciones de este tipo. Estamos pendientes de la jugada, el balón está en su cancha.

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