Miradas

El gran evento es todo un lío

La comedia mexicana Hasta Que la Boda Nos Separe retrata el caos que puede ser una de las celebraciones más planificadas
sábado, 31 de marzo de 2018 · 00:00

AP
Ciudad de México

Las bodas son siempre fechas de ensueño, o casi. Hasta la celebración más planificada puede caerse por la borda desde el minuto uno, al menos en la comedia mexicana Hasta Que la Boda Nos Separe.

La adaptación de la película rusa Kiss Them All! de 2013, que se estrenó este fin de semana, sigue a María (Diana Bovio) y Daniel (Gustavo Egelhaaf), una pareja que tiene clarísimo cómo quiere que sea su gran día: inspirado en La Sirenita de Disney, con un DJ, a la orilla del mar y organizado por el mejor “wedding planner” de su ciudad, Bobby Palace (Roberto Palazuelos).

Videos caseros
La familia de la novia, sin embargo, prefiere algo más “tradicional” aunque no menos espectacular -tomando en cuenta que logran que el mismísimo cómico Adal Ramones amenice la velada- y los novios deciden entonces hacer una segunda boda a su gusto. El pequeño problema: ambas terminan siendo el mismo día.

Al igual que la cinta en la que se inspira, Hasta Que la Boda Nos Separe está filmada con un estilo documental, con cámara en mano, pues se supone que el hermano del novio decide registrar la feliz unión desde que comienzan a planificarla.

“La gran inspiración de esto es la realidad y eso es lo que yo creo que puede hacer que funcione, que la gente realmente va a identificar momentos de su boda, de bodas de amigos, momentos que han visto en videos”, dijo el director Santiago Limón, quien debuta con este largometraje tras haber realizado varios cortos.

“Me encantó la posibilidad de poder hacerlo así. Te enfocas nada más en tener un gran reparto, en tener una locación que te dé todas las posibilidades que quieres y no te estás preocupando tanto por la estilización de la cámara ni nada”, señaló en una entrevista reciente con The Associated Press, junto a los protagonistas.

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