MIRADAS

París sonó en Ensenada

La Ghukasyan String Orchestra llevó al público por un recorrido musical francés con piezas emblemáticas y arreglos originales que reflejaron su talento, pasión y compromiso artístico, durante la cuarta edición del “Festival Música sin fronteras”
miércoles, 12 de noviembre de 2025 · 00:00

JAZMÍN CATO CORTÉS/COLABORACIÓN
redaccion@elvigia.net | Ensenada, B. C. 

Como decía Maurice Ravel, “la música posee ese poder secreto de hacer viajar el alma hacia lugares y épocas que la memoria por sí sola no podría alcanzar.” Sucedió el pasado jueves 6 de noviembre en Ensenada. Mientras en el exterior una presumida superluna iniciaba esa noche su majestuoso ascenso en el cielo, en la Sala de Tintos de Bodegas de Santo Tomás las notas del concierto Rhytmes de Paris se escapaban del ensamble de cuerdas y del acordeón de la Ghukasyan String Orquesta (GSO) para jugar entre luces y sombras de gigantescas barricas que guardan años de historia, secretos y aromas como los de la música que ahí se presentó. 
Rhytmes de Paris fue preparado para la 4 edición del “Festival Música sin fronteras” que, en sus tres ediciones anteriores, dedicó el repertorio musical a México, Rusia e Italia. Y su público -una vez más- fue testigo de la virtud “in crescendo” de los jóvenes músicos de esta querida orquesta que nació el 14 de febrero de 2023 y de su genuino compromiso de enriquecer la vida cultural de nuestro puerto con música de calidad.
Un total de 14 piezas emblemáticas fueron adaptadas para el ensamble de cuerdas de la GSO gracias al talento de sus 12 integrantes y de su excepcional directora artística. Los acompañó como invitado especial el acordeonista Eduardo Ruvalcaba Rosas.
El programa dio inicio con la “Obertura de la ópera Carmen”, última obra de Georges Bizet, estrenada en Viena en 1875, en la que su autor tuvo la osadía de presentar a una mujer real: la fiera y bella gitana de la Sevilla de 1820 que seduce al cabo José quien al final se convierte en su asesino durante un violento ataque de celos. En 2018, Leo Muscato presentó una versión moderna de la ópera con la intención de visibilizar la violencia de género: en ella es Carmen quien en defensa propia le quita la vida a José. 

ECOS DE FRANCIA 
Se presentó la “Fantasía francesa”, cuya autoría se atribuye al compositor Carlos Tirado Zavala y de la que se conoce poco. La partitura original escrita para orquesta con alientos y arpa llegó por una donación fortuita a manos de Nonna Alahkverdova quien con su enorme talento realizó el arreglo del manuscrito para este concierto. 
En las obras siguientes  dedicadas a compositores franceses de finales del siglo XIX se mostró con claridad su atrevimiento para desafiar los cánones preexistentes, no solo en una rebelión ante la música seria, sino en un refinamiento, logrando hacer de la emoción un matiz y del sonido una bruma como se pudo apreciar al escuchar: “L´arlesienne” de Georges Bizet, el “Galop” de Jackes Offenbach, el  “Duo des fleurs” de Leo Delibes, “Le petit nègre” de Claude Debussy, la “Serenade” de Gabriel Pierné  y la “Gymnopedie No. 1” de Erick Satie, en la que este fantástico compositor muestra que no buscaba impresionar sino hipnotizar. Es una pieza suave, misteriosa y serena con la que uno se siente flotar en un tiempo que se detiene.
Para situarse en el París del Siglo XX, aparecieron en el ambiente lenta y sigilosamente   las notas del “Bolero” de Maurice Ravel: una melodía obsesiva y sensual estrenada en 1928 a petición de la bailarina rusa Ida Rubinstein y de la que existen numerosas interpretaciones. Si Ravel escribió el bolero más serio del mundo, Cantinflas en 1957 lo convirtió, al bailarlo con Elaine Bruce, en el más divertido del mundo. Y si Ravel lo compuso con la idea simple de un solo ritmo que se repite durante quince minutos, el bailarín Roberto Bolle en 2024 logró en su presentación de San Remo que hasta el silencio pareciera bailar.  La versión de la Ghukasyan String Ochestra fue espectacular y recibió una gran ovación como respuesta de un público emocionado ante su creciente intensidad y la maestría de su ejecución. 
Vino después el tema de “Love story” compuesto por Francis Lai para la película que en 1970 hizo que se derramaran algunas lágrimas en quienes la vieron en su adolescencia temprana o tardía sentados en alguna butaca de los cines de aquella época. Volvió a suceder esa noche entre los baby boomers y los de otras generaciones sentados en la Sala de Tintos, tantos años después, conmovidos irremediablemente   al escuchar el original y magnifico arreglo de violines, violas y cellos de la GSO. 

PARÍS EN EL ALMA
El público se transportó también a la cocina de “Ratatouille” de la película de Pixar del 2007 en la que la melodía de Michael Giacchino acompaña a Remy en su sueño de ser chef. Le siguió la banda sonora de “Les parapluies de Cherbourg” de Michel Legrand, ese romántico filme de 1964 en el que todos los diálogos son cantados. 
Se reservó como sorpresa para el final la interpretación del “Valse de Amelie” de Yann Tiersen y “Sous le ciel de Paris” de Hubert Giraud. Y sin mayor presentación bastó con dejarse llevar por las nostálgicas notas del acordeón para permanecer en ese París de sueños y ensueños, en un concierto que despertó grandes emociones y que una vez más hizo sentir en el calor de los aplausos la admiración del público hacia la GSO.
Para despedirse Nonna Alakhverdova agradeció a todos los asistentes su acompañamiento en estos casi tres años de vida de la Ghukasyan String Orchestra: el anhelo de un proyecto que continúa enfrentando innumerables retos y que -muy a su pesar- ponen en riesgo su subsistencia artística en nuestra comunidad.
La siguiente presentación de la GSO será el 11 de diciembre y se les invita a estar atentos a sus redes sociales donde será anunciada próximamente.  

REDES SOCIALES
FACEBOOK: Ghukasyan String Orchestra

 

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