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Un vecino poco conocido

El Ferocactus Viridescens es una rara especie de cactácea que habita en cerros y laderas de Ensenada y que se encuentra bajo amenaza debido al crecimiento urbano, agrícola e industrial
domingo, 31 de julio de 2016 · 00:00
Manuel Quintero/COLABORACIÓN*
manoqui@hotmail.com

Al borde de la zona urbana, en cerros y laderas, se encuentra un singular habitante de Ensenada, el Ferocactus Viridescens. Su nombre significa "cacto feroz que se pone verde” y a pesar de ser prácticamente endémico de Baja California, es un vecino poco conocido por la mayoría.

A nivel nacional se trata de una rara especie de cactácea, ya que en su estado natural sólo nace y vive en la zona noroeste y centro-norte de Baja California, en los municipios de Ensenada, Playas de Rosarito y Tijuana, en donde se encuentran el 95 por ciento de sus poblaciones, mientras que el 5 por ciento restante de los ejemplares registrados se distribuyen en el sur de San Diego, California, en Estados Unidos.

La especie aparece en la Norma Oficial Mexicana (NOM) 059 de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) bajo la categoría de amenazada; dicha norma consiste en un listado de especies de flora y fauna que están en riesgo y requieren protección.

En el caso de la también llamada biznaga barril verdosa, se le otorga la categoría de amenazada debido a que podría desaparecer a corto o mediano plazo si continúan los factores que inciden negativamente en su viabilidad, al ocasionar el deterioro o modificación de su hábitat o disminuir el tamaño de sus poblaciones.

En la región el principal factor en contra es que el suelo en el que crece el cacto se mantiene bajo constante presión debido a urbanización y uso agrícola e industrial, por lo que a lo largo de los años especialistas de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) han realizado proyectos de investigación para conocer más acerca de la cactácea y contribuir a desarrollar programas de manejo para su reubicación y conservación.

Conocer al vecino
De acuerdo con información compilada en dos estudios científicos realizados por el doctor José Delgadillo Rodríguez1 y la maestra en ciencias Ariana Guadalupe Palomino Medina2, el Ferocactus Viridescens o biznaga barril verdosa se localiza a lo largo de la costa noroccidental de Baja California, en hábitats costeros, aunque también hay registros de poblaciones hasta 40 kilómetros tierra adentro.

Se encuentra desde el sur de la Bahía de San Diego, hasta la Bahía de San Quintín, y generalmente a línea de costa, en regiones menos frías, ya que no tolera altas temperaturas. Crece en clima seco semiárido con lluvias en invierno y temperatura media anual inferior a 18°C. 

El "cacto feroz” -por sus espinas duras y grandes- es de lento crecimiento y sus poblaciones se recuperan lentamente de disturbios ocasionados naturalmente, como los incendios, o debido a la actividad humana.
El color verdoso de la flor es lo que le da el nombre a la especie: viridescens que proviene del latín y significa "que se pone verde”.

La distribución de la biznaga barril verdosa es discontinua y fragmentada de manera natural y se halla en el tipo de vegetación conocido como matorral suculento marítimo, así como en zonas de transición entre el matorral costero suculento y el chaparral costero.

La densidad y el tamaño de sus espinas pueden disminuir el grado de insolación en su tallo, pues se aclimata al exceso de radiación solar produciendo espinas largas, mientras que al déficit con espinas cortas. 

Sus semillas germinan fácilmente, a poca profundidad en el sustrato utilizado y sin estrictos regímenes de temperatura. En su estado natural este cacto se inclina y orienta hacia el sur, lo que probablemente se relacione con un mayor crecimiento y reproducción.

México es el centro más importante del mundo en concentración de cactáceas, con 669 especies, mientras que la diversidad de la familia Cactaceae en Baja California, incluyendo sus islas, está representada por 104 especies, algunas endémicas o casi endémicas de la región, como el Ferocactus Viridescens.

Al referirse a la biodiversidad, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la define como la amplia variedad de plantas, animales y microorganismos existentes, pero también como la variedad de ecosistemas y sus seres vivos, entre ellos, los seres humanos, que interactúan entre sí, así como con el aire, el agua y el suelo que les rodea.
Es esta combinación de formas de vida y sus interacciones lo que ha hecho de la Tierra un lugar habitable y único para los seres humanos, por lo que la biodiversidad ofrece un gran número de bienes y servicios que sustentan nuestra vida, de ahí la importancia de conservar y proteger todas las especies.

En nuestro país se declaró el 10 de octubre como el Día Nacional de las Cactáceas, el cual tiene como objetivo concientizar acerca de la importancia del uso, conservación, aprovechamiento, producción, reproducción y comercialización de las cactáceas.

Desde el punto de vista económico, información del Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (Snics) refiere que la producción de cactáceas deja una derrama de alrededor de 400 millones de pesos.

Una especie amenazada
De acuerdo con información de la Semarnat, la destrucción o transformación del hábitat es la principal causa en la pérdida de la riqueza biológica en México.

Baja California cuenta con aproximadamente 90 por ciento de zonas áridas y semiáridas, cuyos ecosistemas son muy frágiles, principalmente aquellos que se encuentran muy cerca de ciudades, donde la influencia del hombre es cada día mayor.

El doctor Delgadillo, investigador de la UABC, indica que el matorral costero suculento donde habita mayormente la biznaga barril verdosa, está siendo presionado de manera drástica por el crecimiento de los asentamientos humanos, particularmente en Tijuana y Ensenada, así como por la eliminación de este tipo de vegetación para la agricultura en San Quintín, donde el matorral costero ha sido destruido para la apertura de tierras para el cultivo de tomate. 

Lo anterior se agrava debido a que no hay ninguna área natural protegida con decreto a las áreas de distribución de este cactus, por lo que es urgente implementar programas de conservación que tengan como propósito el rescate de las poblaciones amenazadas de Ferocactus Viridescens por la urbanización, así como la creación de áreas de protegidas a nivel municipal y estatal, ya que su distribución coincide con el desarrollo habitacional y económico.
 
Debido a que las partes altas de los cerros y sus laderas son especialmente atractivas para la construcción de casas de lujo con vista al mar y en las partes bajas se realizan desmontes para usos agrícolas e industriales, la Semarnat condiciona los permisos de cambio de uso de suelo a que se rescate y reubique a las biznagas localizadas en el área.

Otro problema documentado para la conservación de estas cactáceas es el tráfico ilegal de especímenes, en particular los del género ferocactus, ya que ocupan el tercer lugar en el número de individuos recuperados de las colectas furtivas.

Por último se encuentran los incendios forestales en cerros, naturales o provocados por el hombre, y como ejemplo se encuentra un incendio ocurrido en mayo del 2014 en una ladera al noroeste de la ciudad de Ensenada, que afectó a una población de Ferocactus Viridescens.

A protegerlo
En la actualidad la Semarnat es la institución rectora de la conservación y del buen uso de los recursos naturales renovables de nuestro país, en tanto que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) es la instancia que vigila el cumplimiento de las medidas de control sobre el uso de los recursos.

Según la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (Lgeepa), para permitir un cambio de uso de uso de suelo se requiere hacer un estudio de impacto ambiental. Conforme a la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable (Lgdfs, 2003), si se encuentran especies enlistadas de la NOM 059 se debe de hacer un programa de rescate y reubicación de especies en el área afectada.

Si sabe de extracción y comercialización ilegal de la especie o del desmonte de cerros sin que se hayan reubicado los ejemplares de cactáceas, denuncie ante la Profepa. En Ensenada se encuentra ubicada en la avenida López Mateos número 1306, locales 16 y 17, con teléfonos 176-50-00 y 172-40-99.

Si un día camina por algún cerro en los alrededores de la ciudad y se encuentra con algún Ferocactus Viridescens, no lo desprenda, mejor admírelo y respételo, ya que al igual que usted, se trata de un ser vivo, un habitante distinguido que por su rareza brinda identidad a nuestra región y debe ser conservado.

Fuentes: La información utilizada en este trabajo periodístico fue obtenida de los documentos (1): "Estatus poblacional de Ferocactus Viridescens y Echinocereus Lindsayi en el estado de Baja California, México” cuyo autor es el Dr. José Delgadillo Rodríguez de la Facultad de Ciencias de la UABC; y (2): "Caracterización de relaciones espaciales y aclimataciones morfológicas de Ferocactus Viridescens como base técnica para programas de rescate y reubicación de individuos”, de la M.C. Ariana Guadalupe Palomino Medina; ambos documentos utilizan información de diversos autores y forman parte de los reservorios de información científica de universidades y del gobierno federal de México a través de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio). También se consultó la NOM-059-Semarnat-2010.

*El autor es periodista independiente en temas de ciencia y medio ambiente.

Características del Ferocactus Viridescens
  • Tallo: Altura de hasta 35 centímetros (cm) y diámetro de 30 cm.
  • Costillas: De 13 a 25.
  • Espinas: Ligeramente curvas, de color rojo a amarillo.
  • Flores: De 1 a 16 por planta; pétalos amarillo verdoso, rojizo a los lados.
  • Floración: De febrero a mayo (puede variar de acuerdo a ubicación).
  • Fruto: De julio a finales de agosto. Globoso; hasta 16 por planta. Al principio color verde o rojizo, amarillo al madurar.
  • Actividad reproductiva: A los 3 cm de altura.
  • Polinización: Por insectos. Abejas de cactus, de miel y pequeñas abejas nativas.
  • Semillas: Anguladas, oscuras, entre 700 y mil por fruto.
  • Germinación: En la superficie o a mínimas profundidades.
  • Dispersores de semillas: Animales frugívoros en hábitats áridos y semiáridos.

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