Raíces

¿Desde cuándo nos llamamos Baja California?

La península recibió su nombre cuando Hernán Cortés llevó a cabo el primer intento por establecer una colonia en la bahía de La Paz; pero fue hacia hacia finales del siglo XVIII, que el nombre que hoy conocemos empezó a predominar
domingo, 18 de septiembre de 2016 · 00:00
CARLOS LAZCANO SAHAGÚN/COLABORACIÓN
carloslascano@hotmail.com | Ensenada, B. C.


Como sabemos, nuestra península recibió el nombre de California a partir de 1535, cuando Hernán Cortés, el fundador de México, llevó a cabo el primer intento por establecer una colonia en la bahía de La Paz. Durante el resto del siglo XVI el nombre California se afianzó para la península. 

El navegante español Juan Rodríguez Cabrillo (1542-1543) fue el primero en explorar más al norte de la península, hasta el paralelo 40 ó 41, pero a toda esa región no le puso nombre. 

En 1578 llegó el pirata inglés Francis Drake y a una región entre los paralelos 36 y 37 le puso el nombre de Nueva Albión, el cual desde luego no fue aceptado por España, ya que Rodríguez había tomado posesión de esa misma zona en 1543, aunque como dijimos, sin ponerle ningún nombre.

CALIFORNIA SE EXPANDE
Entre 1602 y 1603 se desarrolló la navegación de Sebastián Vizcaíno siguiendo toda la ruta de Rodríguez entre Cabo San Lucas y el paralelo 41, es decir, la costa del Pacífico. Su objetivo era buscar un puerto natural donde establecer una base de apoyo al Galeón de Manila. Así estuvieron cartografiando con todo detalle dicha costa.

Entre los cartógrafos que acompañaban a Vizcaíno se encontraba fray Antonio de la Ascensión. Después del viaje, concluyó erróneamente que California era una gran isla que iba desde el Cabo San Lucas hasta el paralelo 41, y que en dicha altura se encontraba el mítico Estrecho de Anián que supuestamente daba paso al océano Atlántico. 
Entre otras conclusiones erróneas, fray Antonio creyó que el Río Colorado en realidad era un brazo de mar que igualmente accedía al famoso estrecho. 

Así, a partir del siglo XVII, la idea de que California era isla empezó a figurar hasta ser  muy aceptada. Debido a este error, el nombre de California, que anteriormente sólo se aplicaba en la península, hasta el paralelo 32 más o menos, se extendió hasta el paralelo 41. Fue así que el nombre California llegó a la actual California estadounidense.

CALIFORNIA BAJA Y CALIFORNIA ALTA
El error de considerar a California como isla permaneció a lo largo de todo el siglo XVII y parte del XVIII. Éste empezó a ser corregido gracias a las exploraciones del padre Kino en la desembocadura del Río Colorado (1698-1702), quien se dio cuenta de que la supuesta isla en realidad no existía y que California era península desde el paralelo 32 hacia abajo.

Para entonces, el nombre de California, extendido hasta el paralelo 41, ya era universalmente aceptado, sobre todo porque los mapas más divulgados y aceptados eran los que se usaban para la travesía del Galeón de Manila, y estos eran precisamente los derivados de la navegación de Vizcaíno, elaborados por fray Antonio.

El padre Kino ya había intentado evangelizar en California, a la altura de la Paz y de Loreto, entre 1683 y 1685. En 1697, junto con Salvatierra, se le dio permiso de hacer un nuevo intento; sin embargo, Kino no pudo asistir y Salvatierra fundó Loreto, iniciando la evangelización de la península.

Cuando Kino se dio cuenta de que no existía la supuesta isla, propuso que la gran región entre Cabo San Lucas y el paralelo 41, que era lo que se conocía como California, por ser tan extensa, se dividiera en dos provincias: la California Baja y la California Alta. Estamos hablando de una extensión de cuando menos 2 mil 500 kilómetros en línea recta. 

Así, definió que la California Baja fuera desde el paralelo 30, la altura de el Rosario, hasta el Cabo San Lucas, y la California Alta, desde el 30 hasta el 41. Incluso Kino pidió, y le fue autorizado, ser el iniciador de la evangelización de la California Alta. 

No pudo llevar a cabo este proyecto, debido a la falta de misioneros y a que en ese tiempo la expansión hispana en el Pacífico norte no estaba agendada ni representaba alguna prioridad.

ANTIGUA CALIFORNIA Y NUEVA CALIFORNIA
Hay que considerar que la navegación de Rodríguez (1542-1543) representó, hasta 1768, el máximo avance de España en el Pacífico norte, es decir, pasaron 226 años sin que avanzaran más allá del paralelo 41. Por tierra, el avance fue mucho menor. 

En la península hacia ese año, 1768, apenas se había llegado hasta el paralelo 29º45’ con la misión de Santa María de los Ángeles. El avance más norteño lo había realizado desde Sonora el padre Kino, en 1700, alcanzando la junta de los ríos Gila y Colorado un poco al norte del paralelo 32. El noroeste de Nueva España fue grandemente desconocido durante todo el siglo XVII y buena parte del XVIII.

La situación empezó a cambiar a partir de 1728, cuando los rusos empezaron a expandirse desde Siberia hacia Alaska, con las navegaciones de Bitus Bering, quien descubriera en dicho año el estrecho que lleva su nombre. Los rusos poco a poco fueron avanzando hacia el sur, hasta que llegaron muy cerca del paralelo 38, no lejos de la Bahía de San Francisco. 

En cuanto se enteraron del avance de los rusos, los españoles se preocuparon mucho. Consideraban que toda la costa del Pacífico de Norteamérica, explorada o no, era parte de su territorio. Así que decidieron ocupar el territorio desconocido hacia el norte de la península californiana. 

En 1769, organizaron una gran expedición que dio como resultado la ocupación de la Alta California, empezando con la fundación de San Diego. Fue a partir de dicho año que empezó a oficializarse el nombre de Antigua o Baja California para la península y Nueva o Alta California para el territorio al norte de ella. 

La divisoria entre ambas provincias se estableció hacia el paralelo 32, límite del territorio de la misión de San Diego. Debajo de ese paralelo, era la Antigua o Baja California y arriba, la Nueva o Alta California; la primera sería atendida por misioneros dominicos y la segunda, por franciscanos.

BAJA CALIFORNIA
Al poco tiempo de estos cambios, ya hacia fines del siglo XVIII, el nombre de Baja California para la península empezó a predominar, olvidándose el de Antigua California. Esto fue una lástima ya que el nombre de Antigua California es más evocador y ubica a la península en su carácter de California original.

BAJA
Verdaderamente triste es el hecho de que de unos 30 o 40 años para acá, muchos bajacalifornianos sólo se refieren a nuestro estado con el nombre de "Baja”. Incluso el Gobierno del Estado se ha unido a esta tendencia que atenta contra nuestras raíces y orígenes.

Tendencias mercantilistas imitando a nuestros vecinos estadounidenses, que quieren en exclusiva el nombre de California, han influido mucho en esto, y a nosotros corresponde defender nuestro nombre original.
 
No por nada el Golfo de California tiene este nombre y no el de Golfo de Baja California. Deberíamos recuperar nuestro nombre original y proponer a nuestros diputados que el estado de Baja California Sur se llame "California Sur”, y el de Baja California, "California Norte”.

CALIFORNIA
El nombre de California surge de leyendas, es mágico y es nuestro. Es parte de nuestra historia, identidades y raíces. Nos remite a los indios, los californios, a los primeros navegantes, a los misioneros, a los soldados y vaqueros, a los rancheros y a tantos personajes que nos legaron una tierra, una cultura, unas tradiciones muy nuestras. Honrémoslas.

El término "Baja”, en sus connotaciones actuales, surge del mercantilismo, del negocio agresivo que no respeta nada, de la venta de tradiciones y las privatizaciones; del olvido y desconocimiento de nuestra historia. De cosas que no tienen que ver con lo que hemos sido. No nos transformemos en nada, en el patio trasero y basurero de quienes hasta ya le pusieron el nombre de "Baja”.


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