#RAÍCES

Misiones de las Californias IV: San Juan Bautista Londó

Después del establecimiento y abandono de San Bruno, en 1697 las exploraciones iniciaron donde Kino dejó las cosas, lo que propició el descubrimiento de otros parajes y asimismo el asentamiento de otras misiones
domingo, 12 de marzo de 2017 · 00:00
Ensenada, B. C.

Cuando el misionero jesuita Eusebio Francisco Kino y el almirante don Isidro de Atondo y Antillón establecieron la misión de San Bruno a principios de octubre de 1683, pronto empezaron a efectuar una serie de exploraciones en los alrededores. 
El 1 de diciembre localizaron un paraje con abundante agua, a unos 15 kilómetros al oeste de San Bruno, el cual era llamado Londó por los indígenas cochimí. El sitio fue bautizado con el nombre de San Isidro, en honor al almirante Atondo.
Desde un principio el paraje se mostró más favorable que San Bruno, ya que tenía más agua y de mejor calidad, por lo que era superior para labores agrícolas y de pastoreo, así se decidió utilizarlo como base de apoyo para las exploraciones al interior de California. 
De este modo, cuando Kino y Atondo empezaron a planear una expedición para buscar la Bahía Magdalena, en el Pacífico, establecieron en San Isidro un nuevo real. Hacia fines de 1684 nos platica Kino que:
"…en el interín que la nao Almiranta ha ido cuatro veces a Yaqui, a traer caballos y bastimentos, aquí se ha hecho segundo real tres leguas la tierra adentro, adonde hay mejor aguaje y bastante pasto para todas las bestias; llamose Real de San Isidro … hora tenemos en dicho real un cuerpo de guardia fortificado, casa grande y capaz para los bastimentos, una pequeña iglesia para decir misa, y bastante habitación para un padre de la Compañía. Y también grande cantidad de muy linda piedra que los naturales han agarrado para cuanto antes se haga iglesia más grande”.
Cuando la misión de San Bruno fracasó y se tuvo que abandonar la península en mayo de 1685, tanto Kino como Atondo insistieron en que se continuara el proyecto y propusieron reiniciarlo con dos misiones, una en San Isidro y la otra en la bahía de San Dionisio (hoy Loreto). Atondo pedía que:
"Para la reducción y conversión de los naturales … son necesarios cuatro padres; dos que eduquen y doctrinen en la nación didui [cochimí] y dos para la enseñanza de la nación edu [guaicura] … podrán fundar dos misiones, la una en San Isidro y … la otra en el puerto que llamamos San Dionisio”.
Aunque esta propuesta fue aceptada de inicio, los problemas económicos de la Corona española impidieron que se reiniciara.

EL REINICIO
Cuando en 1697 Juan María Salvatierra consigue el permiso para retomar el proyecto misional californiano, decide empezar en donde Kino dejó las cosas. Es decir, funda su primera misión en la bahía de San Dionisio, llamándola Nuestra Señora de Loreto, el 25 de octubre de 1697.
No fue sino hasta un año después, en noviembre de 1698, que el padre Salvatierra visitó otra de las huellas de Kino, el antiguo sitio de San Isidro, o Londó en la lengua cochimí, bautizándolo con el nombre de San Juan Bautista. Al respecto nos dice:
"En primero de noviembre …procurando pues, que nos llamasen a Andrés, de la nación de San Isidro, llamados cuchimíes, que fue el primer indio que pasó a Yaqui y deseaba el bautismo con ansias …con esta noticia nos alentamos, causándonos lástima que este pobre muriese sin bautismo. Por junto salí yo con el capitán y otros seis soldados a caballo …llegamos a la cañada de Londó o San Isidro y sus carrizales el día 4 de noviembre, día de San Carlos Borromeo. Se hizo alto en una mesita sombría, cerca del aguaje y carrizales …hicimos ramada …y dije misa por los difuntos de nuestra Compañía el día 5 de noviembre …nos ocupamos todos, el capitán, los soldados y yo, en formar una linda cruz en lo alto de un grueso mezquite …Y quedará la memoria muchos años, porque ya allí no hallamos rastro de la estancia de don Isidro de Atondo”.
Fue al siguiente marzo que Salvatierra estableció en el antiguo San Isidro, pero no ya con dicho nombre, sino con el de San Juan Londó, un nuevo pueblo:
"… y la iglesia a donde ya se va fundando este pueblo, a donde se irán poco a poco reduciendo las rancherías de San Bruno [y] de San Juan, del pie de la sierra de San Isidro, se llamó San Juan de Londó. Y se le dio este nombre por nuestro primario bienhechor don Juan Caballero [y Ocio], y esperamos que todos los bienhechores principales tendrá cada uno su pueblo en su nombre”.
Aunque desde un principio la idea era que San Juan Bautista Londó fuera una misión independiente; sin embargo, su cercanía con Loreto, así como la escasez de misioneros, lo impidió, y así San Juan Bautista siempre fue un pueblo de visita de Loreto.
En 1705 fue construido un pequeño templo de piedra, del cual aún se conservan algunos vestigios. Una fuerte epidemia de peste asoló a esta misión en 1708 y a partir de entonces su población indígena empezó a declinar, hasta que fue abandonada permanentemente en 1745.
En nuestros días San Juan Bautista Londó, Baja California Sur, es una ranchería localizada en el municipio de Loreto. Viven en ella alrededor de 20 personas, dispersas en un caserío de siete viviendas. Además, la región se encuentra rodeada por campos de cultivo, ranchos y zonas ganaderas. Se trata de una de las regiones más fértiles y con agua de todo Baja California Sur.



No fue sino hasta un año después, en noviembre de 1698, que el padre Salvatierra visitó otra de las huellas de Kino, el antiguo sitio de San Isidro, o Londó en la lengua cochimí, bautizándolo con el nombre de San Juan Bautista


En nuestros días San Juan Bautista Londó, Baja California Sur, es una ranchería localizada en el municipio de Loreto. Viven en ella alrededor de 20 personas, dispersas en un caserío de siete viviendas



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