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Dispositivos proxémicos

jueves, 1 de febrero de 2018 · 00:00

Es posible crear ambientes proactivos que permitan satisfacer e incluso anticiparse a las necesidades de las personas de acuerdo a su comportamiento

José Antonio García Macías

jagm@cicese.mx | Ensenada, B. C.
Diversos estudios indican que, al margen de las diferencias culturales que puedan existir, la distancia interpersonal juega un papel importante en las relaciones humanas.

En el marco de la interacción humano-computadora (IHC) y del cómputo ubicuo, se ha propuesto que la distancia también puede servir para mediar las interacciones entre humanos y dispositivos.

La proxémica
En 1966, el antropólogo Edward Hall definió a la proxémica como el área que estudia las formas en las cuales las personas utilizan la distancia interpersonal para comunicarse con otras personas.

Además, definió diferentes zonas proxémicas, asignando medidas que varían un poco de acuerdo a la cultura particular, pero que están presentes en todas las civilizaciones.

Dichas zonas proxémicas son: la íntima con una distancia menor a 45 centímetros (cm); la personal que va de los 4 a los 121 cm; la social, de 122 a 365 cm; y la pública, de los 365 cm en adelante.

De esta forma, al interactuar con desconocidos se utilizará seguramente la zona social, mientras que con un amigo o pareja sentimental se podrá interactuar en la zona íntima.

Tomando como base estas ideas, el investigador Saul Greenberg sugirió que la proxémica puede ayudar a que las personas interactúen con las computadoras de forma natural, incrementando la posibilidad de interacción y conectividad con otros objetos de acuerdo a su proximidad en un entorno específico.

Para ello, en un artículo publicado en 2011 propuso adecuar las distancias proxémicas de Hall para incluir otras dimensiones que resulten más adecuadas a la interacción entre humanos y dispositivos. Dichas dimensiones proxémicas son distancia, orientación, identidad, movimiento y ubicación.

La idea es entonces capturar en forma automática las variables que identifican a cada entidad dentro de su entorno y en relación con las demás. Así pues, se puede decir que Pedro se encuentra en su oficina, entrando por la puerta, moviéndose hacia su escritorio, el cual se encuentra frente a él. Para capturar toda esta información se pueden utilizar dispositivos de sensado (e.g., sensores de movimiento, acelerómetros, etcétera), identificadores tales como etiquetas de identificación por radiofrecuencia (RFID, por sus siglas en inglés) y varios otros medios electrónicos.

Interacciones proxémicas
Una vez que un entorno está instrumentado y se pueden capturar las dimensiones proxémicas de Greenberg, es posible crear ambientes proactivos que permitan satisfacer e incluso anticiparse a las necesidades de las personas de acuerdo a su comportamiento.

Un ejemplo sería que al entrar a un edificio, Pedro muestra su gafete electrónico y con ello se capture su identidad. El sistema instalado en el entorno identifica que va en movimiento y se dirige a su oficina, por lo que enciende automáticamente las luces, el aire acondicionado, la computador e incluso la cafetera.

Cuando Pedro llega a su oficina el ambiente está listo para empezar a trabajar. Al detectar que está a una distancia personal con respecto a la computadora, la pantalla se enciende. Cuando Pedro voltea hacia otro lugar, o bien se aleja de su escritorio, la pantalla entra en modo de vigilia.

Un fin de semana Pedro se encuentra descansando pero recuerda que dejó su chamarra en la oficina así que decide pasar a buscarla. Al llegar, el sistema identifica que no es día laboral, por lo que decide no configurar automáticamente el ambiente de la oficina. Así, Pedro sólo pasa a tomar lo que necesita y se retira.

En escenarios como este, el sistema es proactivo, pues se anticipa a las necesidades de los usuarios a través de la captura de las dimensiones proxémicas y de la inferencia de las intenciones de uso.

ProximiThings
Para facilitar el desarrollo de sistemas que integren capacidades de integraciones proxémicas, en el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (Cicese) se desarrolló un conjunto de herramientas llamado ProximiThings, el cual está disponible para los desarrolladores que deseen utilizarlo.

El desarrollo principal corrió a cargo del investigador Luis Carlos Cárdenas, y busca integrar las capacidades en sistemas donde se requiera proveer de cierta inteligencia a las interacciones, para que las entidades del entorno puedan capturar, interpretar y actuar conforme a las diferentes dimensiones proxémicas.

*El colaborador es investigador del Departamento de Ciencias de la Computación del Cicese.

El investigador Luis Carlos Cárdenas desarrolló ProximiThings, un conjunto de herramientas que busca facilitar el desarrollo de sistemas que integren capacidades de integraciones proxémicas; está disponible para los desarrolladores que deseen utilizarlo

 

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