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El Monzón de América del Norte: ciencia sin fronteras

Este fenómeno climatológico responde a la interrogante de la disponibilidad de agua en la región fronteriza entre México y Estados Unidos
jueves, 8 de febrero de 2018 · 00:00

Karla Navarro/AGENCIA INFORMATIVA CONACYT
Ensenada, B. C.

¿De qué depende la disponibilidad de agua en la región fronteriza entre México y Estados Unidos? Uno de los fenómenos climatológicos que responden a esta interrogante es el Monzón de América del Norte.

Este cambio estacional es responsable de la convergencia de masas de aire húmedo durante el verano sobre la región que comprende la Sierra Madre Occidental y porciones de la península de Baja California en México, y los estados de Arizona y Nuevo México en el suroeste de Estados Unidos.

Por su relevancia para la disponibilidad de recursos hídricos en una región desértica, el Monzón de América del Norte es motivo de estudio para científicos atmosféricos, hidrólogos y oceanógrafos en ambos lados de la frontera.

Especialistas del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (Cicese) y la Universidad Estatal de Arizona (ASU, por sus siglas en inglés) colaborarán en el desarrollo de estudios en torno al Monzón de América del Norte.

El doctor Cuauhtémoc Turrent Thompson, investigador del Departamento de Oceanografía Física del Cicese, explicó que una de las principales tareas identificadas para realizar al corto plazo por científicos del Cicese y la ASU es la actualización del catálogo de bases de datos observacionales que son de utilidad para estudiar el Monzón.

Extender las redes observacionales meteorológicas -que son de mayor densidad en territorio estadounidense- para que haya mayor cobertura en México e integrar las redes de ambos países es otra de las tareas que se han propuesto realizar al corto plazo.

Turrent Thompson comentó que en lo que se refiere a tareas específicas, buscarán financiamiento para proyectos de modelación numérica sobre el Monzón de América del Norte, enfocados en estudiar los procesos físicos involucrados en la etapa inicial de la temporada monzónica.

Zonas áridas de la frontera
El estudio del Monzón de América del Norte no es el único tema en común entre los científicos de Arizona y Baja California, también se han dedicado a conocer los procesos ecológicos que ocurren en zonas áridas, incluyendo los patrones de precipitación y los efectos de especies arbustivas invasivas en pastizales desérticos.

El doctor Rodrigo Méndez Alonzo, investigador del Departamento de Biología de la Conservación del Cicese, apuntó que Arizona cuenta con un grupo de especialistas que conformaron el Centro de Estudios Globales de Zonas Áridas.

El investigador del Cicese consideró que los estudios de ecosistemas áridos de México y Estados Unidos han creado oportunidades para integrar información dentro de un marco geográfico temporal más amplio, por lo que buscan aprovecharlas.

Perspectiva regional
Estudiar un fenómeno climatológico estrechamente relacionado con la lluvia, como es el caso del Monzón de América del Norte, pareciera ser un tema distante de las zonas áridas; sin embargo, para los científicos del Cicese y la ASU, ambos temas están más relacionados de lo que aparentan.

“No son temas tan diferentes si los consideramos como un sistema entero desde la región, porque los ecosistemas en sí responden al Monzón y los ecosistemas tienen una influencia sobre el Monzón, por lo tanto, estudiar ecosistemas áridos, la oceanografía y las ciencias atmosféricas relacionadas con el Monzón van de mano en mano”, afirma el doctor Enrique Vivoni, profesor de la ASU en las áreas de hidrología y recursos hídricos.

Mencionó que en el verano de 2017 se hicieron experimentos en campo con una red hidrometeorológica de tecnología GPS, conformada por 25 estaciones instaladas en el norte de México y al suroeste de Estados Unidos.

“Los GPS nos dan el total de agua integrado en la columna atmosférica y se tienen 25 sitios, que tienen distancias grandes entre cada sitio, y empiezas a ver el desplazamiento de esa onda de vapor de agua que se mueve gracias al Monzón; luego se hicieron mediciones de campo donde se cuantificó la cantidad de vapor de agua que provenía de los ecosistemas”, explicó.

Enrique Vivoni señala que los ecosistemas reciben lluvia que procede originalmente de una fuente oceánica, pero al recibir la precipitación, los ecosistemas áridos la procesan, enverdecen, crean biomasa y liberan vapor de agua, integrándose a la dinámica del Monzón.

¿Qué es el Monzón de América del Norte?
Se denomina monzón al cambio estacional en la dirección de los vientos entre el continente y el océano.
Existen cuatro regiones donde se generan circulaciones monzónicas:

 

  • Asia sudoccidental y el océano Índíco.
  • Australia y la Polinesia.
  • África noroccidental y el Atlántico oriental.
  • Suroeste de EU y el noroeste de México.

El Monzón de América del Norte o monzón mexicano inicia anualmente entre junio y julio, y puede extenderse hasta septiembre; es generado por los vientos cálidos y húmedos que provienen del océano Atlántico y del golfo de México, por el este, y del océano Pacífico y el golfo de California, por el oeste, y convergen en el noroeste de México.

Se caracteriza por causar precipitaciones breves pero torrenciales, aunque no continuas, en extensas áreas del suroeste de EU y el noroeste de México, principalmente en las montañas de la sierra Madre Occidental y sus alrededores, que comprenden Chihuahua, Sinaloa y Durango.

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