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La sardina: una pesquería en movimiento

El aumento de esta especie en los mares del mundo, en especial de Baja California, ofrece grandes beneficios a la industria, pero también al humano por su rico valor nutricional
sábado, 08 de septiembre de 2018 · 00:00

AGENCIA CONACYT
Ensenada, B. C.

La sardina es una de las principales pesquerías de Baja California y gracias al aumento reciente en su disponibilidad, los productores diversificaron su mercado.

La sardina es la segunda especie que mayor valor económico aporta por parte del sector pesquero de Baja California, sólo por debajo de la pesca de langosta, según datos incluidos en el reporte de producción pesquera y acuícola de Baja California, correspondiente a 2017.

El documento muestra que por volumen, la sardina es la pesca principal en la entidad y va en aumento. Mientras que en 2016 se capturaron más de 51 mil toneladas, en 2017 se pescaron más de 91 mil toneladas, con un valor comercial superior a los 131 millones de pesos, aunque cifras del sector empresarial señalan que la captura del año pasado superó las 100 mil toneladas.

Alfonso Rosiñol de Vecchi, productor de sardina en Baja California, expuso que una buena parte de la sardina que se captura en Ensenada es congelada, ya sea el pez completo o sólo la parte que se conoce como troncho (el cuerpo del pez sin cabeza, cola ni vísceras).

“En esas dos presentaciones se congela y de esa manera es principalmente exportado. Hay una parte de ese congelado que se usa de manera nacional para guardarse y después enlatarse, porque la sardina tiene unas temporadas más altas y otras más bajas, entonces para que la enlatadora trabaje todo el año usa este congelado y el resto del congelado se usa en exportación”.

Otra modalidad de comercialización es la sardina congelada que se exporta para ser enlatada en Corea, Tailandia, Malasia, Vietnam y China; la sardina también se exporta para venderse como carnada para la captura de atún aleta azul.

Harina de pescado
La harina de pescado es otra de las diversificaciones en el aprovechamiento de la sardina, ya sea que se capture y se procese directamente como harina de pescado o que se tomen sus vísceras, cabeza y cola para transformarlos en harina.

“Por lo general se obtiene 65 por ciento de proteína en esa harina, mientras que en otras pesquerías anda cerca de 60 por ciento, entonces es una harina muy valiosa por este alto contenido de proteína y luego tiene los subproductos a la hora de estar haciendo la harina, como es el aceite y el condensado”, mencionó Alfonso Rosiñol.

El productor y presidente de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera y Acuícola (Canainpesca) en Baja California destacó que hay un aprovechamiento del 100 por ciento de la sardina y en Ensenada se añade su uso como alimento en ranchos atuneros, además de que su valor incrementa por los diversos pasos de transformación.

Poblaciones en movimiento
La relevancia de la sardina como recurso pesquero en Baja California, México y el mundo, le valió la atención de especialistas del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (Cicese), quienes han estudiado la distribución y zonas de desove de la especie.

El doctor, Timothy Baumgartner Mcbride, investigador del Departamento de Oceanografía Biológica del Cicese, desarrolla estudios sobre el clima para conocer el presente, pasado y futuro de la sardina en la corriente de California.

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, el investigador explicó que indagar en el pasado de la distribución de la sardina, comprende desde el año 420 d. C. hasta la década de 1970.

Para el desarrollo de estos estudios, se tomaron muestras de sedimentos en tres cuencas de la corriente de California, localizadas en Canadá, Estados Unidos y México.

A partir de una losa de sedimentos con grosor de un centímetro, los especialistas del Cicese realizan radiografías que permiten la reconstrucción paleoecológica de la variabilidad natural de la población de sardina en la corriente de California.

El doctor Baumgartner expuso que actualmente hay tres subpoblaciones o stocks de sardina en la corriente de California: un stock frío asociado con agua de Canadá, Oregón, Washington y California; un stock que se denomina templado, que está al frente de Baja California, y el stock cálido del golfo de California.

Fenómeno El Niño
Alfonso Rosiñol refirió que durante el último fenómeno El Niño que se registró en Baja California, los productores de sardina tuvieron dificultades para capturarla y concluyeron que las poblaciones se desplazaron a áreas donde la flota sardinera no opera.

“Nosotros operamos a lo largo de la costa, entonces se pudo haber ido a altamar o pudo haber buscado aguas más profundas o simplemente en la misma zona haberse ido más al fondo. Lo que nosotros necesitamos es que esté en la superficie, que es donde la red la puede agarrar, nosotros no hacemos una pesca de profundidad, hacemos una pesca sobre la superficie”, precisó el productor.

Tras el descenso de las capturas de sardina en costas bajacalifornianas, el año pasado los productores tuvieron un repunte que consideran ha sido la mayor producción de los últimos 15 años, que regularmente oscila entre las 60 y 65 mil toneladas anuales; el año pasado las autoridades pesqueras registraron 91 mil toneladas.

El presidente de la Canainpesca en Baja California relató que los primeros meses de este año continuó la tendencia al alza en capturas; sin embargo, a partir de los meses recientes han tenido dificultades para localizar el recurso.

La sardina en el futuro
La modelación desarrollada en las investigaciones del doctor Baumgartner para conocer el futuro de la sardina en la corriente de California, indica que el aumento de temperatura, que se estima será entre uno y dos grados en los próximos 50 años, resultará en condiciones más favorables para el desove de sardina.

Para Alfonso Rosiñol, aunque el incremento en la disponibilidad de sardina significa una disminución en su valor comercial, la industria tiene la capacidad de adaptarse y diversificar sus mercados, como lo hizo con la integración de plantas harineras.

“El precio ha bajado un poco pero eso es normal por la ley de la oferta y la demanda, y no solo en México, en todo el mundo el precio ha bajado un poco por esta alta disposición pero sí hay mercado en sus diferentes presentaciones, cuando empezamos a ver más sardina y anchoveta, se empezaron a instalar plantas harineras en Ensenada”.

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