Principal

Abriendo el primer camino entre las Californias

La expedición terrestre para llegar a la Bahía de San Diego fue una de las más importantes que se llevaron a cabo en la Antigua California, por ser la que abrió la vía a la Nueva California y permitió su fundación, así como el inició de la misión de San Diego de Alcalá, hace 250 años
sábado, 2 de marzo de 2019 · 00:00

CARLOS LAZCANO/COLABORACIÓN
carloslascano@hotmail.com | Ensenada, B. C.

Hace 250 años se estaban llevando a efecto cuatro expediciones para fundar la provincia que se llamaría La Nueva California y posteriormente la Alta California. Dos de estas expediciones serían por mar y las otras dos por tierra. El objetivo de estas entradas era establecer las dos primeras misiones de la nueva provincia, una en la Bahía de San Diego, y la otra en la de Monterrey.

La primera de las expediciones por tierra estaba al mando del capitán Fernando de Rivera y Moncada y tenía el objetivo de abrir camino desde el paraje de Velicatá, último punto hasta donde alcanzaba el camino misionero, hasta la bahía de San Diego, donde actualmente se encuentra la ciudad de San Diego, California.

Entre Velicatá y San Diego hay una distancia de casi 500 kilómetros, la cual recorrería Fernando de Rivera y Moncada al mando de 27 soldados de cuera, 42 indios cristianos de las misiones de la Antigua California.

Rivera y Moncada partió de Loreto, en septiembre de 1768, y recorrió varias misiones para ir reuniendo ganado, gente, así como ornamentos y diversas herramientas para las nuevas fundaciones. Esta expedición llegó a principios de marzo de 1769 al paraje de Velicatá, hace 250 años, y ahí esperaron a que se les uniera el misionero franciscano fray Juan Crespí, designado por el padre Junípero Serra, presidente de las misiones de California, para llevar el diario de esta primera expedición terrestre. El padre Crespí llegó a Velicatá el 22 de marzo, y así la expedición partió el 24 de marzo.

Esta fue una de las expediciones terrestres más importantes que se llevaron a cabo en la Antigua California, ya que fue la que abrió la vía a la Nueva California y permitió su fundación, así como el inició de la misión de San Diego de Alcalá, la hoy ciudad de San Diego, California. Pero hay muchas otras cosas importantes que ocurrieron en ella.

GANARLE A LOS RUSOS
Normalmente, la distancia entre misión y misión no pasaba de unos 40 ó 50 kilómetros; sin embargo, aquí se brincaron 500 kilómetros. Este avance se debió a razones de tipo geopolítico. Desde 1728 los rusos empezaron a penetrar al extremo noroeste de América, por Alaska, estableciendo bases de cacería de mamíferos marinos en su costa y avanzando hacia el sur en territorios entonces desconocidos, pero que España consideraba suyos. Precisamente la ocupación de la Nueva California se dio con el fin de atajar el avance de los rusos y reclamar la posesión de todo el noroeste del Pacifico Americano.

La ruta que abrió Rivera y Moncada pasó por el paraje de San Juan de Dios, de ahí se avanzó al pie de la Sierra de San Pedro Mártir para desembocar en el Valle de San Telmo. Después avanzaron por el Valle de San Rafael, llegando a donde hoy se encuentra San Vicente y más allá alcanzaron lo que hoy se conoce como Valle de Santo Tomás, desembocando en el actual Valle de la Grulla, o ejido Uruapan.

En lo que hoy es el ejido Uruapan, Rivera y Moncada debió seguir por el arroyo de las Ánimas; sin embargo se desvió hacia el norte, por el Corral Viejo y el arroyo de la Rinconada, para acceder a lo que hoy es Maneadero. Este rodeo se debió a la afanosa búsqueda de agua, ya que traían mucho ganado y el avance no era fácil, determinado siempre por el agua.

Fue así que el dos de mayo de 1769, la expedición llega a la Ensenada de Todos Santos, en donde hoy se encuentra nuestra querida ciudad de Ensenada. En ese tiempo ahí habitaban algunos grupos de kumiai, quienes huyeron ante la presencia de los expedicionarios. Al analizar el diario de fray Juan Crespí calculamos que los expedicionarios acamparon sobre la hoy calle Gastelum, entre las calles Tercera y Cuarta. Esta fue la primera vez que europeos y novohispanos llegaron por tierra a la Ensenada de Todos Santos, hace 250 años. Recordemos que por mar ya habían llegado varios navegantes, empezando por Juan Rodríguez Cabrillo, el 17 de septiembre de 1542.

PRIMERA MISA EN ENSENADA
El día 3 de mayo, fray Juan Crespí celebró la primera misa que se llevó a cabo en nuestra bahía. Todos los expedicionarios asistieron. Estamos a punto de celebrar 250 años de la primera misa en Ensenada.

Para el día 4 de mayo la expedición continuó hacia el norte. Pasaron por donde hoy está El Sauzal, San Miguel y siguieron hacia el Valle de Santa Rosa, despegándose de la costa, aunque en poco regresaron a ella, bajando por el Valle de la Misión. Siguieron por El Descanso, Rosarito, San Antonio de los Buenos, Playas de Tijuana hasta desembocar al Imperial Beach, ya del actual lado del Estado de California, EU. Finalmente, el 14 de mayo de 1769 llegaron a la Bahía de San Diego.

La expedición de Rivera y Moncada marcó la primera exploración por tierra del hoy noroeste del Estado de Baja California, así como su inclusión en la dinámica de la Nueva España, es decir, de México. También fue el primer camino terrestre que unió a ambas Californias. Fue una expedición épica, llena de proezas y esperanzas. La que marcó de manera importante parte fundamental de nuestros orígenes. Hoy celebramos 250 años de esta memorable entrada.

El diario que escribió fray Juan Crespí es un documento de mucho valor, ya que nos da las primeras descripciones de sitios que hoy nos son familiares, además de que nos habla extensamente de los grupos yumanos del noroeste de nuestro Estado.

Para cuando llegó la primera expedición terrestre, las dos expediciones marinas ya habían arribado desde el mes de abril, así que fue un gran jubilo para todos encontrarse. La segunda expedición terrestre llegó a principios de julio. Esta segunda expedición siguió la ruta abierta por Rivera y Moncada. En ella venía fray Junípero Serra, el presidente de las misiones, así como Gaspar de Portolá, el gobernador de las Californias.

Así, una vez reunidas las cuatro expediciones en la Bahía de San Diego, el 16 de julio de 1769 el padre Serra fundó la misión de San Diego de Alcalá, lo que marcó igualmente el inicio de la Nueva o Alta California. Ya van a hacer 250 años de estos memorables hechos.

El día 3 de mayo, fray Juan Crespí celebró la primera misa que se llevó a cabo en nuestra bahía, a la que todos los expedicionarios asistieron. Estamos a punto de celebrar 250 años de la primera misa en Ensenada.

Galería de fotos

Comentarios