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Adiós a Leonel Flores

La obra del artista plástico, fallecido este martes 9 de abril en Ensenada, es tan fundamental como la ola de Kanagawa frente a Japón
miércoles, 10 de abril de 2019 · 00:00

Rael Salvador/Colaboración
raelart@hotmail.com | Ensenada, B. C.

Cuando en sueños las sirenas se dejan escuchar, los pescadores se encaminan por el sendero que los llevará hacia buen puerto.

Nacido en Mexicali, Leonel Flores Muñoz (1953-2019) también buscó su camino y se encontró con los trabajadores del mar. Ya en la bahía, Odiseo velando el fuego de las noches frente al océano, sus dotes en las artes le permiten convertirse en su pintor y grabador.

Surgen imágenes que trascienden la costa, configuraciones que nos invitan a observar la estela y ubicarlo en continentes lejanos, exhibiendo los dones de la gente que, a partir del anzuelo y la raya, aprendió a generar una flota atunera que, desde hace décadas, ofrece fortaleza a los pobladores de la bahía.

Él, Leonel Flores, por más de 30 años, se encargó de la memoria visual de Ensenada. Su inspiración, en el velamen del tiempo, registró todos los atributos de los navíos y la pesca, de las redes y lo sumergible del hombre entre los moluscos y los atunes, los erizos y las escafandras.

Así como el trazo demarca la estampa marina, la gubia hunde la ruta que lo lleva a la uva.

Sus dibujos y pinturas, acompañados de sus grabados en madera y linóleo, son una lección social: oleaje del testimonio histórico que lo ubican como un artista comprometido, lleno humor, realidad e ironía y por lo cual ha sido premiado en diversas bienales.

Hasta este momento, Leonel continúa como capitán de una generación de artistas que navegan, con el ejemplo magistral de su bitácora, en la mar de la plástica regional…

Y, ahora, tras su deceso, en las estelas cósmicas del Universo.

La tinta es fiel a sus impulsos y, como queda constancia, a la pluralidad de las arenas; lo que ahora tenemos al frente -y observamos con admiración: su obra rotunda- es el amplio acervo que Leonel Flores sustrajo de su inagotable pulso, que es similar a extraer la gran perla a partir de la sutileza del formón.

Cuando me decidí por un ilustrador, fue él quien se encargó de las viñetas del poemario “Ensenada. Instrucciones para hacer fuego con el mar” (Aula Sin Muros, 1999), y la inmersión resultó ser el lugar perfecto para reencontrar la luna de Li Po y, en palabras de Carlos Mongar, el “acantilado donde pasea el fantasma de Maiakovski”, que bien refrendan la gubia del mexicalense afincado frente a un oleaje compartido.

Si hacemos un poco de historia, asentando precedente a favor de la organización, desarrollo y consolidación de la plástica en Ensenada, Leonel Flores fue uno de los artistas firmantes, como Secretario General, del acta constitutiva de “Pintores, Escultores, Grabadores, Talladores, Ceramistas y profesionales similares”, que en el año de 1982, del pasado siglo XX, se constituyeran como Profesionales de las Artes Tangibles y Objetivas, Asociación Civil (P.A.T.O.A.C.).

Estela Hussong González, Esther Aldaco Salido, Rogelio Martínez Bautista, Francisco Álvarez López (†), Juan B. Valdez (†) y Elías de la Peña Lauren son algunos nombres que, en su momento, junto con Leonel Flores Muñoz (†) mantuvieron una estrecha relación artística y laboral, quizá la más importante en el panorama histórico de la ciudad de Ensenada.

Sin ellos, solidarios y en conformidad de principios, el reconocimiento estatal, nacional e internacional que ha merecido la plástica local, no tendría base o fundamento.

Abrieron puertas -Galería Los Arcos y Galería 19, por nombrar sólo algunas-, proyectaron constancia, generaron talleres, activaron la construcción de la Galería de la Ciudad y las salas Ernesto Muñoz Acosta e Internacional, ambas del Centro Estatal de las Artes de Ensenada (Cearte), incentivaron la Bienal de Artes Plásticas de Baja California, alimentaron el aliciente de la cultura, caminaron por las sendas de la promoción y el arbitraje, de la calidad y la consolidación.

De tal forma, que la presencia de Leonel Flores en el panorama plástico actual resulta tan fundamental como la ola de Kanagawa frente a Japón.

La magna exposición “Leonel Flores: Retrospectiva”, su último respiro visual en el puerto, fue inaugurado el 30 de noviembre de 2017 -permaneciendo hasta la cuarta semana de enero de 2018- en la Sala Internacional del Centro Estatal de las Artes de Ensenada.

Descanse en paz, Capitán.
 

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