Guaymas y las Californias

La región tiene una larga historia, la que se encuentra muy ligada a Baja California, con hechos en común de ambas regiones que son poco conocidos
sábado, 5 de septiembre de 2020 · 00:00

Carlos Lazcano/COLABORACIÓN
carloslascano@hotmail.com | Ensenada, B. C.

El hermoso puerto de Guaymas, en la costa del Estado de Sonora, guarda a la ciudad del mismo nombre. La región tiene una larga historia, la que se encuentra muy ligada a Baja California. Hay hechos en común de la historia de ambas regiones que son poco conocidos.


Esta historia común se da desde el momento mismo en que fue descubierta la bahía, me refiero al 18 de septiembre de 1539. En esa fecha Hernán Cortés envía la última de sus navegaciones bajo el mando de Francisco de Ulloa. Dicha expedición tenía como objetivo explorar toda la costa de la recién descubierta California, buscando noticias de las míticas Siete Ciudades de Oro. Para ello Ulloa recorre toda la costa de Sonora, fue el primero en explorarla, llega a la desembocadura del Colorado y continúa al sur por la costa de la península californiana, doblando en el Cabo San Lucas, para seguir dicha costa por el lado del Pacífico.


Entre sus primeros hallazgos Ulloa registra en su diario al que bautizó como “Puerto de los Puertos”, dentro del cual se encuentra la bahía de Guaymas, la que Ulloa bautizó como Bahía de la Posesión, tomando posesión de ella en nombre de Hernán Cortés y del rey de España. Fue en esta misma navegación que por vez primera se descubre que la California era península, lográndose registrar casi toda su costa.


La región de este puerto debe su nombre a los indios guaimas, emparentados con los seris. Fue en 1701 que los misioneros jesuitas, Eusebio Francisco Kino y Juan María de Salvatierra deciden utilizar el puerto para transportar bastimentos para las nacientes misiones de la península Californiana. Así establecen la misión de San José de la Laguna o San José de Guaymas, en las cercanías del puerto, la que es el antecedente más directo de la actual ciudad de Guaymas.


En ese tiempo, las misiones de Sonora, administradas por el padre Kino eran muy productivas, no así las misiones californianas, las que debido al terreno tan hostíl de la península, nunca fueron autosuficientes. Muchos de los excedentes de las misiones sonorenses fueron destinados a apoyar a las misiones Californianas, lo que fue una ayuda fundamental para consolidarlas. De hecho, en esos primeros años el puerto de Guaymas dependió administrativamente de las misiones de California.


En 1704 se encontraba al frente de la misión el padre Francisco María Piccolo y se habían construido corrales para el ganado, se había mejorado el edificio que servía de iglesia y vivían en la región alrededor de 500 indígenas, la mayoría de los cuales eran pimas. 


A la muerte del padre Salvatierra la misión quedó abandonada por varios años, hasta que el gobernador José Rafael Rodríguez autorizó nuevamente su poblamiento en 1748, pero este no se consolidó debido a varias rebeliones de los seri y los pima. No fue sino hasta la llegada del visitador real, don José de Galvez, que se restableció el puerto al emitir un decreto, el 31 de agosto de 1769, en que decretaba nuevamente la fundación, y a partir de este hecho empieza a repoblarse. 


Es la fecha del 31 de agosto de 1769 la que el Ayuntamiento de Guaymas festeja como la de la fundación de la actual ciudad. En nuestros días existe una discusión entre los historiadores sonorenses sobre la fundación de la ciudad de Guaymas, ya que hay algunos que aceptan que se dio en 1701, cuando Salvatierra establece la misión de San José de la Laguna, mientras otros aceptan que fue el 31 de agosto de 1769, cuando el decreto de Gálvez.

 

Región de presidentes
En nuestros días San José de Guaymas es una pequeña comunidad a pocos kilómetros del puerto de Guaymas. Este poblado tiene aspecto triste, como de abandono, viven ahí pocas personas. De sus tiempos misionales no queda huella. Nadie sospecharía que Baja California le debe mucho a este antiguo pueblo-misión, ya que gracias a su existencia se pudieron enviar los víveres y apoyos necesarios para que las misiones californianas subsistieran. 


En el centro de San José de Guaymas destaca un sencillo templo de fines del siglo XIX, de un aspecto de suprema austeridad. A un par de cuadras del templo de encuentra una escuela primaria de buen tamaño. Su edificio es el casco de una antigua hacienda. Ahí nació, en 1889, el general Abelardo Rodríguez, quien llegaría a ser gobernador de Baja California y Presidente de la República entre 1932 y 1934. De hecho, de la región de Guaymas han surgido tres presidentes de la república: don Adolfo de la Huerta (en 1920), el general Plutarco Elías Calles (1924-1928), y el general Rodríguez.


Posteriormente la ciudad de Guaymas jugaría roles importantes en la historia de bajacaliforniana, ya que mucha de la comunicación que se establecía entre la península y el centro del país, se hacía a través del puerto. Desde Guaymas se planearon invasiones a Baja California, defensas de la misma, cambio de gobernadores, refugio a políticos peninsulares y un largo etcétera.


Actualmente, en la bahía de Guaymas, el antiguo “Puerto de los Puertos” de Francisco de Ulloa se encuentra la moderna ciudad de Guaymas, cargada de historia. La ciudad es agradable, cálida, tanto por su gente como por su clima, y conserva una serie de edificios y monumentos históricos importantes, destacando su templo de San Fernando, belllo edificio de fines del siglo XIX. De la misma época es su presidencia municipal, así como varias casonas de la parte del centro histórico de la ciudad.


Frente al palacio municipal se encuentra un conjunto escultórico en donde sobresalen las estatuas de los tres presidentes de la república que ha dado Guaymas: Adolfo de la Huerta, Plutarco Elías Calles, y Abelardo Rodríguez. Otro edificio que vale la pena conocer es su antigua penitenciaría, actualmente archivo histórico y museo. Este edificio parece una fortaleza medieval por su peculiar estilo.


Sin embargo, la parte más bella de Guaymas es sin lugar a dudas su cerrada bahía, que protege bien a la ciudad. Esa vista del mar es preciosa y vale la pena conocerla. No por nada Ulloa la bautizó como El Puerto de Puertos.

 

San Carlos
No lejos de Guaymas se encuentra la comunidad turística de San Carlos. Aunque dicen que se trata de un lugar ecoturística, no deja de ser un desarrollo depredador y egoísta, que le ha quitado a la gente de Guaymas muchas de sus playas, pero sobre todo la vista. Tienen un malecón pero poco se ve del mar, ya que los hoteles y casas tapan las visiones. Se trata de un modelo de desarrollo que ya está agotado, precisamente por depredador, pero aquí insisten en continuar, aunque destruya más el ambiente natural.


Lo que sí vale la pena, y mucho, es conocer el Estero del Soldado, un sitio natural único que fue declarado Área Natural Protegida debido a su belleza natural y su biodiversidad. Gracias a la Semarnat el sitio está protegido y se le puede visitar.


Si alguna vez va usted a Guaymas, amable lector, no olvide que nuestra tierra tiene mucho que ver con dicha región. Una relación histórica que nos une y hermana.


 

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