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Ofrece la UABC ayuda psicológica

sábado, 15 de enero de 2022 · 05:41

Karla Padilla/EL VIGÍA
kpadilla@elvigia.net | Ensenada, B. C.

En apoyo a la comunidad que sufre de ansiedad, la Universidad Autónoma de Baja California (UABC continúa brindando asesoría psicológica a distancia a través de llamada telefónica o por videollamada, informó Rosalba Rosales Bonilla, responsable del Comité de Salud Mental de la Facultad de Ciencias de la Salud (Facisalud) de la institución.

A través de un comunicado, explicó que la ansiedad está ligada al miedo, ya que se experimentan síntomas muy similares, pues el miedo es una emoción básica que ayuda a protegerse ante una situación amenazante y la ansiedad es anticipatoria, es decir, brinda la oportunidad de prever algo malo que pueda pasar, sin embargo, el problema es cuando se sale de control.

Rosales Bonilla comentó que existen dos tipos de ansiedad, la fisiológica, que es una respuesta ante algo que puede ser peligroso y tiene la posibilidad de suceder en un futuro cercano o no; y la patológica, que es un incremento en los síntomas y la frecuencia con la que se presenta y el tiempo que dura, lo que puede llevar a la persona a ser disfuncional y no le permite desarrollarse de manera habitual. 

“Se recomienda asistir al médico una vez que la ansiedad genera una incomodidad que no permita realizar las actividades que solía hacer de manera normal”, indicó.

En ese sentido, mencionó que en el Comité de Salud Mental se mantiene el servicio de asesoría psicológica a distancia, por teléfono o por videollamada, que pueden solicitar en la página oficial de Facebook “Salud Mental Facisalud” o al correo saludmental.cisaludvlp@uabc.edu.mx.

Indicó que la atención es gratuita para toda la comunidad adulta y se encuentra disponible en horario de lunes a sábado de 8:00 a 20:00 horas.

Sin embargo, la especialista aconsejó hacer ejercicios de respiración en cuatro tiempos; además de detectar y desechar los pensamientos que distorsionan la realidad y que incrementan los síntomas físicos.

Por ejemplo, dijo, la sobregeneralización como el “nunca puedo hacer nada bien”; pensamientos catastróficos, como el que un dolor de cabeza se relacione con un derrame cerebral; los pensamientos dicotómicos de todo o nada, es decir, “si no vino a la cita es porque no me quiere” y los “deberías o tengo que”.

La académica señaló que el primer paso es identificar estos pensamientos cuando aparecen ante determinadas situaciones y después analizar qué tan verosímiles pueden ser, confrontándolos con la realidad, cuestionándolos, y tratar de modificar el pensamiento por uno menos distorsionado con técnicas denominadas de exposición. 

 

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