Del libro “Un rato de solaz” II

domingo, 12 de febrero de 2017 · 00:41
Coloquio

Por Tomás Álvarez Martínez

Cuando te hablo, Señor,
En mi quehacer absorto,
Como Martha, afanoso y preocupado,
No espero que tú me hables, sosegado;
Si me hablas, no te escucho,
No hay tiempo ¡Trabajo demasiado!

Pero ahora, Señor, tú me has hablado. 
Hoy en este silencio te he buscado
Para escuchar tu voz y regalarme
Con tu infinita gama de armonías. 

Tú me hablaste, Señor, en el arroyo
En la planta, en la flor, en el insecto,
En el árbol, el ave y en la tarde
Llena de paz, de vida y melodía. 

Hoy nada interrumpió nuestro coloquio,
Ni el nervioso teléfono ni el timbre,
Ni la gente ni el ruido de mil cosas
Que bloquean el espíritu. 

Quiero escuchar tu voz en el silencio
De esta tarde sin par, inolvidable,
Y sin hablar te diga que te amo
Y sin palabras ¡gracias! Te repita
Por amarme también y regalarme. 

Del autor: nació en Amatlán de Cañas, Nayarit.
Ordenado Sacerdote en Tijuana el 7 de agosto de 1955. Ha estado en varias parroquias de la Diócesis de Tijuana y actualmente en Ensenada. 

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