Pensamiento social de la Iglesia, aportación de Odeco Quinta parte

domingo, 04 de junio de 2017 · 00:04
Por Heberto Peterson Legrand* 

Fueron factores determinantes en la elección para que se haya elegido a Eugenio Pacelli como Pontífice. 
Su extraordinario talento, su trayectoria, su profundo conocimiento de la diplomacia y por el valor y la sagacidad que había mostrado en promover la paz. 

Fue elegido el 2 de marzo de 1939 dentro de un contexto sumamente difícil, un pontificado (1939-1958), que estaría marcado por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), así como del avance de los totalitarismos (comunismo, fascismo, nazismo), crisis del capitalismo liberal, de las armas convencionales a las armas atómicas, la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial y el nacimiento de los organismos internacionales.

La reacción no se hizo esperar en Alemania: "en un editorial que apareció en el Morgenpost de Berlín, el 3 de marzo de 1939, día posterior a la reunión del conclave se dice La elección del cardenal Pacelli no es vista con agrado en Alemania porque siempre manifestó su oposición al nazismo y prácticamente fue él quien orientó la política del Vaticano en los tiempos de su predecesor”. 

Esta afirmación era tan concreta como encomiástica para el Pontífice. La elección de Pío XII, a pesar de la desairada indiferencia que demostraron, fue en realidad un golpe directo a los nazis quienes lo culpaban de las resistencias de los católicos. 

Si bien conocía, quería y simpatizaba con el pueblo alemán, como buen diplomático y conocedor de la ideología Nazi, con éstos no tenía afinidad alguna. De hecho duró 12 años como Nuncio en Alemania.

Formación de Pío XII 
Un libro escrito por un judío de nombre Rold Rochuth titulado "El Vicario” trató de desprestigiar la imagen de Pío XII, que quiso aprovechar algunos medios, y se dijo que debería haberse pronunciado abiertamente en contra de los nazis debido a la persecución judía durante la Segunda Guerra Mundial. 

El hecho es que viendo Pío XII que cuando los obispos de Holanda se pronunciaron en contra del nazismo estos intensificaron enormemente la persecución de judíos y se angustió por el hecho de que si él hacía un pronunciamiento fuerte la persecución de judíos en toda Europa se intensificara aún con mayores daños a sus personas, pensó más que en él en los otros.

La formación de Pío XII había sido la de un diplomático muy versado y acostumbrado a calcular los efectos que sus palabras o acciones pudieran tener.

Optó por la vía diplomática, giró instrucciones para que las nunciaturas, iglesias, conventos y edificios pertenecientes a la iglesia católica dieran asilo a todos los judíos y sus familias para protegerlos. 

Las arcas del Vaticano se vieron vacías por todo lo que implicaba ayudar en esos terribles y catastróficos tiempos.
Al término de la guerra, Golda Meyer, presidenta de Israel lo nombró "Grande entre las naciones” por la enorme cantidad de judíos que había salvado poniendo en riesgo al personal mismo de la iglesia.

Preparación humanística y científica
Por otra parte el rabino de Roma que atestiguó de cerca la labor del Papa se convirtió al catolicismo y en su bautismo tomó el nombre de Eugenio Pacelli.

Se han abierto los documentos del Vaticano y ello ha reforzado el esfuerzo y amor que desplegó el Papa para salvar a sus hermanos judíos, siendo además muchísimos de ellos testigos del hecho.

Son famosos los radiomensajes de Pío XII donde trató muchos temas. Era un hombre muy sabio, sumamente culto. 

En lo económico dijo sobre el uso de los bienes materiales que "la riqueza económica de un pueblo no consiste propiamente en la abundancia de bienes, medida según el cómputo mera y estrictamente material de su valor, sino más bien en que tal abundancia represente y ofrezca real y eficazmente la base material suficiente para el debido bienestar personal de sus miembros…que esa justa distribución se realice plenamente y en forma duradera, y veréis cómo un pueblo se hace y es económicamente sano, aunque disponga de menor cantidad de bienes”.

Habló, desde luego del trabajo y de las familias.
En otro mensaje habló de la importancia del orden internacional, de la no agresión a las naciones; no agresión a las minorías; no acaparación de recursos; no a la carrera armamentista; no a la persecución a la iglesia; orden interno de los estados; dignidad y derechos de la persona; defensa de la unidad social y de la familia y orden Jurídico. 

Fue un hombre sabio con una profunda preparación humanística y científica. Sus discursos eran un prodigio de claridad, de exposición, de seguridad en la materia que trataba, de comprensión y de certera visión. Impresionaba a científicos de su época cuando hablaba con ellos sobre sus especialidades.

Dominaba por el orden de doce idiomas. Por cierto la Olivetti le obsequió una máquina de escribir especial ya que escribía en diversos idiomas y era una de las personas que escribía más rápido a máquina en el mundo. 

Tenía además una memoria prodigiosa, cuando escribía un discurso prácticamente lo podía recitar de memoria.
Sobre la prensa en uno de sus radiomensajes dijo: "La Prensa tiene un papel decisivo que jugar en la educación de la opinión, no para dictarla o dirigirla, sino para servirla útilmente. "Esta delicada tarea supone en los miembros de la prensa católica competencia, una cultura general (sobre todo en filosofía y teología), cualidades de estilo y tacto psicológico. 

"Pero lo que les es indispensable, en primer lugar, es el carácter. El carácter, es decir, sencillamente el amor profundo e inalterable respecto al orden divino, que abraza y anima todos los dominios de la vida”. 

Como bien dice Víctor Alperi en su obra: "Si el místico es una criatura que está en contacto con Dios sin saber nada del mundo, Pío XII no es un místico. Pero sí el místico es una criatura llena de amor por Dios al mismo tiempo que ama y vive por los hombres, al Papa Pacelli se le puede considerar un místico”.

Se fue a la Casa del Señor el año de 1958. Su sepelio fue conmovedoramente impresionante.

*Escritor ensenadense.  

Comentarios