PALABRA

Ghostemane: Lucifer es la luz de este mundo

Por Juan Alberto Montes*
sábado, 24 de noviembre de 2018 · 00:00

Si el diablo existe, Eric Whitney le vendió su alma.

Si no existe, entonces no hay una explicación satisfactoria para el hecho de que todo lo que Ghostemane (su seudónimo) intenta en la música salga tan bien.

Desde la estética del death metal (vocales guturales incluidas), una base retorcida de rap, elementos de la música industrial, líricas sobre ocultismo y una actitud punk, este 2018 ha creado una obra maestra llamada N/O/I/S/E.

El nativo de Florida, con apenas 27 años ya cuenta con 10 álbumes (el primero se llama Blunts N’ Brass Monkey  y fue publicado en 2014) y es una de las figuras principales de la música alternativa subterránea de Estados Unidos.

De todo el circuito de artistas que hacen un rap tan radicalmente alternativo y oscuro, Ghostemane es el que más ha trabajado por pulir y profesionalizar su sonido, objetivo que ha logrado de forma más sólida que cualquiera de sus contemporáneos.

Su copiosa productividad le ha permitido una evolución muy marcada que es notable si oímos su discografía en orden y terminamos en el fantástico N/O/I/S/E.

Lo realmente sorprendente es que este bato en solitario parece una banda en la que todos sus miembros son peculiarmente buenos en lo que hacen.

Ghostemane es capaz de rapear con flows intercambiables, explosivos o lentos; puede hacer coros con voz barítono o gutural; logra escribir letras sobre ocultismo, depresión o filosofía desesperanzadora y dejar en claro que antes que un escritor es un lector.

Además, si Eric Whitney no cantara, sería el productor de moda, pues es creador de beats virulentos caracterizados por sus influencias por el death y doom metal y el drone.

Es capaz de usar los efectos finales (y con esto no me refiero a los pedales) de las guitarras y llevarlos a otros territorios sin siquiera usar un instrumento real.

Esto es comprensible, pues su formación como músico fue en bandas convencionales de metal en las que incursionó antes de iniciar su proyecto solista.

 

Como es arriba, es abajo

Aunque musicalmente es uno de los artistas más completos del circuito independiente, debo añadir que su propuesta visual también es una parte muy interesante de su conjunto.

La imaginería luciferina que prolifera en sus videos y estilo personal añaden ese elemento totalizador que es requerido para lograr una obra musical estimulante en el siglo 21.

Lo más interesante de la situación creativa de Ghostemane es que su tensión artística se mantiene progresivamente ascendente y prolífica.

Está interesado en explorar territorios cada vez más abrasivos, oscuros y angustiantes conforme avanza su música y esto nos lleva a preguntarnos hasta dónde puede llegar si sigue por esa ruta.

Mis tías dirían que al infierno.

La mala noticia es que ya estamos en él y por ende, este mundo ya tiene un dios.

*Ingeniero metafísico con especialidad en superficialidades.

Twitter: deusvult_

Instagram: no_funeral_

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