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La cresta de Ilión de Cristina Rivera Garza

Por Lesli Mejía Chávez*
sábado, 01 de diciembre de 2018 · 19:53

Escrita por la tamaulipeca Cristina Rivera Garza, La cresta de Ilión es una novela extraña y fascinante que retoma la figura de otra escritora mexicana, Amparo Dávila, para impulsar su trama.

El protagonista y narrador de la obra es un hombre sin nombre y de mediana edad que vive solo en un pueblo costero de México y que labora como psiquiatra en una especie de hospital que es más bien, según describe, un moridero.

Una noche lluviosa una mujer que se hace llamar Amparo Dávila llamó a su puerta, aunque no la conoce y ella no ofrece razón sensata, la deja entrar y vivir con él.

La llegada de esta mujer, que no es la famosa escritora sino una impostora misteriosa, desencadena una serie de eventos que, poco a poco, provocan la pérdida de cordura del protagonista, y revelan su polémico secreto.

Uno de los sucesos es la llegada subsecuente de otra mujer. Esta vez, no es una desconocida, sino una examante del protagonista, a quien él llama La Traicionada en alusión a su ruptura.

Como Amparo Dávila, La Traicionada inexplicablemente empieza a vivir en casa de este hombre. Las dos mujeres desarrollan una relación muy cercana, a tal punto que inventan un idioma propio con el que se comunican entre ellas y excluyen a su anfitrión.

Este idioma sinsentido, que el protagonista jamás logra descifrar, simboliza en la novela la importancia del lenguaje para la creación de lazos y comunidades, sobre todo entre las mujeres y ante el sufrimiento.

Además de este aspecto, La cresta de Ilión tiene varios otros que invitan a una interpretación feminista.

 

Exploración subversiva

La alusión explícita a Amparo Dávila, una de las artistas mexicanas más importantes, parece casi un tributo. Dicha alusión se complementa con referencias escondidas a sus cuentos, los cuales se caracterizan por una atmósfera de intriga, desasosiego y absurdidad que también permea en esta novela.

Asimismo, la mujer en la casa del protagonista es una impostora, como ya mencioné, pero la verdadera Amparo Dávila sí existe dentro de esta diégesis. Él la va a visitar y, cuando le cuenta de su imitadora, la escritora no se sorprende y explica que existe un séquito de seguidoras suyas, cuyas inclinaciones, según implica, son feministas. Por lo tanto, aun a pesar de la relativa incoherencia de la trama, ésta en realidad sugiere una posición que enfatiza el género no sólo de la voz narrativa, sino también de los personajes, lo que culmina con el secreto del protagonista que se revela al final.

Esencialmente, esta novela es una exploración subversiva de temas como la consciencia, la memoria, la nostalgia y la soledad, todos en un marco referente a Amparo Dávila, cuyo interés en las complejidades de la subjetividad femenina hace eco en Rivera Garza. Esto propone la importancia del legado literario de las escritoras mexicanas, el cual, a pesar de su impuesta marginalidad, aún resuena en las obras contemporáneas.

 

“Escrita por la tamaulipeca Cristina Rivera Garza, La cresta de Ilión es una novela extraña y fascinante que retoma la figura de otra escritora mexicana, Amparo Dávila, para impulsar su trama”.

*Estudiante de Literatura Inglesa y escritora.

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