Por la razón o por la fuerza

Lil Peep: Sufrir es el nuevo tener éxito

Por Juan Alberto Montes*
sábado, 01 de diciembre de 2018 · 19:57

 

Debe ser un trabajo muy desgastante el fingir que se es feliz 24/7 en la vida tangible y en la virtual para legitimar nuestras mediocres vidas ante los demás miserables participantes en el vacío juego de la alegría simulada.

Afortunadamente, la satisfacción, es una materia prima demasiado vulgar para hacer arte y por eso la aflicción –real o fingida- es la base con la que trabajó a lo largo de su carrera musical Gustav Elijah Ahr.

Con el seudónimo Lil Peep, en 2015 empezó a subir extended plays y canciones sueltas en su SoundCloud, material con el que ganó notoriedad por su mezcla de rap (en su base) con el pop-punk y emo (en la melodía) y por sus letras deprimentes acerca de sobredosis y desamor.

Tras más de una docena de mini álbumes y mixtapes, en agosto del año pasado liberó lo que se considera su primer álbum de estudio formal, Come Over When You're Sober, Pt. 1.

Tres meses después, el 15 de noviembre, con 21 años recién cumplidos, fue encontrado muerto en el autobús en el que se dirigía a una presentación en Tucson, Arizona.

Los exámenes toxicológicos revelaron que la causa de su muerte fue intoxicación con medicamentos.

Un año después, el 9 de noviembre, fue liberada su segunda producción Come Over When You're Sober, Pt. 2, la cual reúne canciones que tenía en su computadora, concluidas por su productor Smokeasac.

Si bien, a primera impresión esto podría parecer un vulgar esfuerzo para lucrar con el muerto, nada podría estar más lejos de la realidad.

Peep se encontraba en el momento creativo más importante de su corta carrera, lo cual queda evidenciado por este conjunto de 13 canciones.

 

¿Por qué sólo me llamas cuando andas grifa?

El álbum significa la consolidación de un sonido que venía desarrollando en los últimos años, pero destaca su avance como compositor de melodías vocales.

Las líricas suenan morbosas y macabras si las escuchamos desde el contexto de su muerte, pero la realidad es que no son diferentes a lo que hizo a lo largo de su carrera.

“Life is Beautiful”, bajo esta óptica post muerte, suena aterradoramente burlona: “You wanna see your friends, but you're stuck inside a hospital/Doctor walks in and he tells you that it's terminal/Tumor in your brain and they're sayin' it's inoperable/Isn't life beautiful? I think that life is beautiful”.

Lo mismo ocurre con “Runaway”, que incluso pareciera reclamar las circunstancias de su propia sobredosis: “I was dying and nobody was there/Please don't cry, baby, life ain't fair”.

Obviamente también tenemos los temas que debaten el amor enfermizo, como “Sex With My Ex”: “Fuck me like we're lyin' on our deathbed/I can feel that sudden emptiness”.

Para incrementar el desfile de la necrofilia que es el tracklist del álbum, tenemos “Falling Down”, una colaboración con XXXTentacion, rapero estadounidense que fue asesinado en junio de este año con apenas 20 años.

Esta canción, a pesar de su simpleza, es una de las más sólidas del álbum, incluso es una de las mejor logradas en la discografía de Peep.

 

Modelos adictos y dealers desafortunados

Una forma de reconocer si un artista vale la pena de ser analizado es cuando genera incomodidad en la gente que no es capaz de apreciar el arte cuando los juicios sobre las tendencias nuevas aún son inciertos, y el público esnob prefiere esperar la aclamación generalizada de las obras para aceptarlas y poder sentirse culturalmente superior.

El aspecto de súper modelo drogadicto de Gustav Elijah Ahr sumado a su amor por la moda alternativa fueron los detonantes que restaron credibilidad musical ante sus detractores. Era demasiado bonito como para ser tomado en serio por la gente que usa camisetas negras de banda hechas con algodón rasposo.

Lil Peep es un ícono del arte contemporáneo antes que un músico. Es la parte visible de una de las tendencias musicales subterráneas más interesantes de los últimos años en Estados Unidos: el emo trap.

Fue uno de los primeros en subirse a esta tendencia que ya habían consolidado artistas como Wicca Phase Springs Eternal (fundador del colectivo de raperos y productores llamado GothBoiClique y quien apadrinó a Gus para su entrada a este grupo).

Sea como fuere, Come Over When You're Sober, Pt. 2 es un álbum obligado para entender la música estadounidense actual, a pesar de que su autor está ahora en un lugar mucho mejor: el vacío.

 

*Ingeniero metafísico con especialidad en superficialidades.

Twitter: deusvult_

Instagram: no_funeral_

 

 

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