El viaje y las fronteras

sábado, 22 de diciembre de 2018 · 10:16

Por Lesli Mejía Chávez*

 

Poste restante puede ser una novela, un relato de viaje o una crónica, pero, al final, poco importa su género literario si nos enfocamos en que, esencialmente, es una alegoría política. Se trata de una viajera, cuyo nombre es el mismo de la autora, que está en busca de sus orígenes. Llega primero a Londres y luego a Turquía, donde visita un bazar en el cual encuentra un álbum de fotografías que parece ser de su familia, pues lleva su apellido. Guiándose por este álbum y por la certeza de que sus bisabuelos fueron judíos polacos, la viajera visita varios otros países, ofreciendo retratos polisémicos del viaje y las fronteras.

            Las fotografías de ese álbum son una parte esencial de la narrativa. Aparecen entre los fragmentos de textos que, cronológicamente, cuentan las experiencias de la viajera en países como Chipre, Israel, Ucrania y Polonia. Además de las fotografías, hay también cartas, mapas, dibujos y notas, de forma que el libro contiene una heterogeneidad de materiales que lo vuelven más dinámico y lleno de significados.

            Otro aspecto interesante de Poste restante es, como mencioné, la protagonista parece ser la autora misma y narra tanto en primera como en tercera persona. Lo primero hace que la narrativa parezca verídica, más una crónica que una ficción, y lo segundo sugiere que, a pesar de la proximidad entre el personaje y su autora, existe cierta distancia, principalmente en aquellos fragmentos en tercera persona.

La inestabilidad de la identidad de la narradora permite que veamos a la viajera como un ser de múltiples facetas, quien sólo es un vehículo para la experiencia del viaje en sí.

 

Un conmovedor relato de viaje

El viaje aquí es, además, construido como un desvío que conlleva un encuentro de fronteras y de pueblos quebrados. Ciudades como Tel Aviv y Kiev ofrecen un contraste constante entre los estragos de su historia y el bullicio de su cotidianidad. La mirada de la viajera se enfoca en los primeros: en las grietas, la descomposición, las cicatrices. Asimismo, en aquellos contrastes se encuentran las fronteras, símbolos políticos y culturales que aluden a esos estragos históricos, principalmente en los casos de Israel y Palestina y de los griegos y los turcos en Chipre.

Su viaje es también un viaje de desapropiación y desprendimiento. Llega no para absorber culturas y conocimientos, sino para dejarse absorber por ellos, por lo ajeno. En otras palabras, el viaje es una disposición a recibir más que a dar. La investigación de sus ancestros y del álbum de fotografías es su pretexto para vivir esta experiencia, para conocer y descubrir más allá de sí misma.

            ¿Qué es viajar? ¿Qué es una frontera? Estas son cuestiones que Poste restante explora desde una perspectiva política y femenina, incluso feminista, ya que está consciente de las dificultades que una mujer debe enfrentar al viajar sola. En suma, este libro es un conjunto de metáforas, que experimenta con los géneros literarios y, sin esfuerzo, ofrece un conmovedor relato de viaje.

 

“Las fotografías de ese álbum son una parte esencial de la narrativa. Aparecen entre los fragmentos de textos que, cronológicamente, cuentan las experiencias de la viajera en países como Chipre, Israel, Ucrania y Polonia”.

*Estudiante de Literatura Inglesa y escritora.

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