Por la razón o por la fuerza

Pictureplane: el contacto extraterrestre es más necesario que el humano

Por Juan Alberto Montes*
sábado, 5 de enero de 2019 · 00:00

Entre más sofisticadas se hacen las máquinas, menos es necesario el desagradable contacto humano. Esto también aplica para la creación de música.

¿Quién necesita los molestos miembros humanos de una banda cuando puedes programar aparatos que permiten explorar sonidos que no pueden generar los instrumentos convencionales manipulados con nuestras condicionadas extremidades?

Las limitaciones del cuerpo son una discapacidad para la imaginación, la cual es solucionada por la tecnología que nos permite trasladar y/o consumar nuestras ideas y deseos lo más parecido posible a su naturaleza original.

En unos años ¿Quién necesitará cuerpo? ¿Quién necesitará la presencia física de otro?

Esoterrorismo

El artista Travis Egedy, con el seudónimo Pictureplane es un experto en la sustitución de humanos por sintetizadores y programación para la creación total de su música.

Es un visionario que no ha tenido el crédito que se merece por haber producido los sonidos del presente (2018-19) desde el pasado (2003-04).

Sus intereses por el hip hop alternativo y los subgéneros oscuros de la electrónica de los años 80 y 90 lo establecen en una posición de veterano de la escena contemporánea a pesar de que apenas tiene 34 años.

Egedy no es un outsider autoproclamado, pero sabe que lo es y lo logra capitalizar.

Ha pasado de ser un generador de rechazo al creador primordial del contexto de lo neo-normal en la música underground gringa.

Recientemente liberó Degenerate, su octavo y más denso álbum hasta el momento, en el que se mueve entre el lo fi, electro body music, darkwave e industrial, con un toque de esoterismo, aliens, sangre y neón.

Degenerado

La inicial “Pit Viper” es un tema perfecto para ser bailado interna o externamente, sobrio o ácido, intro o extrovertidamente. Funciona de las 2 formas.

La base de beats de “Gang Stalker” son el electro body music más perverso del que se tenga registro reciente.

“B.D.S.M.” no suelta el ritmo inicial del álbum. Es una canción ideal para estar amarrado y posiblemente colgado repasando la safeword entre las oraciones.

La parte central del álbum, formada por “Disasters of War”, “Color Spectrum”, “Obsidian Blade” e “Intoxicate”, representa la etapa del electro más introspectivo y ambiental que ya ha caracterizado sus álbumes anteriores.

A partir de “Sex Trigger”, retoma la velocidad inicial que inclusive se acelera en “Plague Technology”, 2 de los temas más contundentes del álbum.

El trío “Degenerate”, “Gatecrasher” y “White Flowers” son temas que concluyen con solidez un producto que no tiene ni un segundo de relleno.

No sólo es necesario destacar el aspecto de producción sónica y ejecución vocal, pues Edgery, líricamente, también ha llegado a su punto más esotéricamente alto.

Cuando una carrera se basa en el experimento, es común que las obras suelan ser irregulares por momentos y eso ocurrió a lo largo de la carrera de Pictureplane. Hasta hoy.

Esta vez el experimento funcionó integralmente. Esta es su obra maestra. El cuerpo del alien está vivo y es mucho mejor que cualquier humano que haya conocido.

*El autor es experto en G. W. F. Hegel.

Instagram: no_funeral_

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