PALABRA

La Revolución desde una perspectiva femenina

sábado, 2 de febrero de 2019 · 00:00

Por Lesli Mejía Chávez*

Cartucho es una colección de relatos breves sobre los sucesos de la Revolución mexicana en el norte del país, narrados por una niña llamada Nellie que aún no tiene moral ni filtros. Nellie Campobello le da voz a la auténtica perspectiva de una niñez en la cual la realidad se construye a través de la violencia y el sufrimiento a su alrededor.

Los textos, cuyo lenguaje es coloquial y directo, son retratos de diversos personajes trágicos y anónimos, de identidades colectivas, quienes siempre tienen dos cosas en común. Por un lado, todos han muerto fusilados o en batalla. La muerte es una presencia constante y normalizada, ubicua en cada rincón de la vida de la narradora, lo cual alude al importante papel de la muerte en la cultura mexicana.

Por otro lado, todos los personajes se presentan en relación con Francisco Villa. Conocido como héroe o terrorista, líder político o bandido opresor, Villa es una figura fundamental para Campobello, ya que ella vivió la Revolución en el norte. Se consideraba una villista empedernida, e incluso se rumoraba que era hija de él. Debido a esto y al nombre de la narradora, los relatos de Cartucho pueden considerarse autobiográficos.

Sin embargo, puesto que la literatura siempre tiene cierto grado de ficcionalización, es más seguro decir que la narradora de Cartucho es un personaje basado en la autora y que personifica una visión inocente, sincera y, por ende, subversiva de la Revolución.

 

La importancia de las narrativas femeninas

Cartucho también puede leerse como una crónica de la comunidad y la familia. Mucho de lo que la narradora cuenta es lo que su madre le contó, de forma que este libro compila narraciones orales y femeninas centradas en las víctimas de una cultura de violencia masculina.

La madre simboliza a la mujer de la Revolución, quien no está en el campo de batalla, pero aún así atestigua la lucha. Tal era el papel de muchas mujeres en ese entonces: desde la esfera doméstica, narrar a sus hijos lo que veían y vivían, creando así la historia. Nellie, el personaje, recuerda y relata aquello que su madre, a su vez, recordó y le narró. Por lo tanto, en la obra existen dos temas centrales: la memoria y la oralidad.

Es indudable que Cartucho, como su autora, ha sido olvidada por el canon de la literatura mexicana. Esto se debe no sólo al innegable machismo, sino también a la estigmatización de Villa.

A pesar de eso, también es indudable que la obra fue una gran influencia. Según Jorge Aguilar Mora en su prólogo, “Cien años de soledad no hubiera sido posible sin Pedro Páramo y Pedro Páramo no hubiera sido posible sin Cartucho de Nellie Campobello … [cuya voz] es como el silencio rulfiano: no se oye pero ahí está”.

Campobello y su obra son, por supuesto, mucho más que un antecedente olvidado en el canon literario patriarcal: representan el rango de alcance y la importancia de las narrativas femeninas del siglo XX.

 

*Estudiante de Literatura Inglesa y escritora.

 

 

 

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