palabra

Remedio casero

sábado, 2 de febrero de 2019 · 00:00

Por Liz Durand Goytia*

Tendida en el espejo bruñido de la noche

vivo el miedo

me asustan las presentidas fauces del dolor.

Cada vértebra es un pozo de angustia

las horas por venir un túnel sin final.

 

Por la rendija se asoma la luna.

Debo tomarla para aliviar mi fiebre.

No la alcanzo,

no cabe en el vaso,

no la puedo tragar.

No es soluble en el agua,

imposible aplicarla en las heridas.

 

Un poco de su nácar para me ayudará a dormir,

a quitarle a la noche el vaho de mi dolor;

soñaré que se sueltan

las amarras de mi espalda.

 

No haré caso a la voz.

Sé que la luna en dosis adecuadas

--como dice Sabines—

es remedio casero herencia de las hadas.

Es cuestión de saber cómo posarse

en el espejo bruñido de la noche.

 

 

Como beber el agua

 

Como la noche que se entrega

como las flores cuando ofrendan polen,

como los cervatillos cuando comen sal...

 

Como la lluvia cuando moja y canta,

como cuando las olas mecen,

como cuando la luz nos entra...

 

Como si fuéramos niños,

como si fuéramos héroes,

como si fuéramos los únicos...

 

¡Cuánta agua que bebimos,

y cuánta sed quedó!

*Poeta y promotora cultural.

 

 

 

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