Chica mala

sábado, 09 de febrero de 2019 · 00:00

Por Liz Durand Goytia*

 

Salir a ser la chica mala

de la noche,

beber de la botella,

tatuarme una mejilla

o el ombligo,

dejar la ropa interna

en su cajón.

 

Abrir ancha la boca

para extender un beso al portador,

uno que pague lo que cuesta

dejar atrás las pudorosas

cuentas de la virginidad.

 

Rugir brava en la cama

si me provoca el tigre,

lamerle los bigotes,

morir entre sus fauces.

 

He de tomar las armas

si el enemigo me trastoca;

reventarme la boca con carmín,

usar impúdicas ojeras.

 

Llegar trastabillando

hasta la aurora,

empujarle la puerta

y encarar su reproche.

 

Vivir, amar, llorar,

como la chica mala

del tango que nunca se cantó.

 

*Poeta y promotora cultural.

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