Encontrar el balance

sábado, 09 de febrero de 2019 · 00:00

Por Marcela Islava García*

 

Desde la primaria hasta la universidad siempre competí con mi gemela por las mejores calificaciones; ella usualmente terminaba ganando por unas décimas, porque en el estudio, yo siempre sucumbía al sueño.

Desde niña me acostumbré a estar siempre comparando mi trabajo con el de mi hermana y con las otras personas que siempre luchaban por los primeros lugares de aprovechamiento. Esta sería una arma de dos filos al ingresar a la licenciatura en Música.

La música es una de las disciplinas más exigentes que existen. Te pide muchas horas de estudio de tu instrumento, clases teóricas, largos ensayos, compra de instrumentos muy caros, pago de clases maestras y un alto nivel de excelencia técnica.

Muchos de nosotros nos perdimos cumpleaños, bodas y eventos familiares debido al demandante número de ensayos y conciertos que se pueden presentar, incluso en vacaciones. Pero, imaginen el nivel de satisfacción que nos brinda la música, para seguirla eligiendo cada día, a pesar de todo lo que nos pide.

 

Perder el miedo a equivocarse

Al descubrir a la orquesta a los 17 años, a un año de terminar la preparatoria, sentí que se abría un nuevo panorama y que había una luz al final del túnel. Poco a poco empecé a notar el nivel de exigencia que esta carrera pediría, los sacrificios que tendría que hacer. Yo era muy feliz tocando mi instrumento y cantando, así que por muchos años, no noté lo mucho que me afectaba.

Yo misma me comparaba y me exigía mucho, incluso sin llegar a ser sano. Con el paso del tiempo, he ido conociendo a más artistas, que tienen distintas metodologías de estudio, y que a pesar de viajar mucho, de tener muchos conciertos y estudiar mucho, han logrado encontrar un balance en su vida personal.

La vida me ha enseñado que uno mismo se pone sus límites y a su vez, sus metas, y yo creo que todas ellas se pueden lograr.

Lo que es saludable aprender a hacer es poner en balanza todas las partes de nuestra vida, como la salud, tiempo de recreación, la familia.

Una herramienta importante es simplemente, perder el miedo a equivocarse. En una profesión que se centra en buscar la perfección, esto puede sonar demasiado pedir. Pero es a través del error que nos conocemos, que sabemos lo que no funciona, lo que nos permite buscar lo que sí nos sirve.

En todo lo que hagamos en nuestra vida, siempre habrá el miedo a no ser perfectos, a no cumplir las expectativas de los demás, y en el transcurso, nos olvidamos de saborear el viaje, que simplemente, de eso trata la vida.

Rodéate de personas que han logrado encontrar un equilibrio en su vida, aprende a darte tiempo a ti mismo, a tu salud mental, a descansar, para que el camino hacia tus sueños, sea realidad, no un conjunto de pasos imposibles de seguir.

Hablo de mi experiencia, pero esto me ha permitido ir creciendo, no sólo en mi profesión, sino en mi vida diaria.

 

 

“Rodéate de personas que han logrado encontrar un equilibrio en su vida, aprende a darte tiempo a ti mismo, a tu salud mental, a descansar, para que el camino hacia tus sueños, sea realidad, no un conjunto de pasos imposibles de seguir”.

 

*Directora de la Orquesta Esperanza Azteca Ensenada.

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