Senderos culturales

Municipio vs gestión cultural independiente

sábado, 23 de marzo de 2019 · 08:36

Por Iván Gutiérrez*

Cualquiera que haya estado involucrado en la escena cultural de Ensenada sabrá que no es fácil organizar un evento independiente y ganar dinero con ello. Por poner un ejemplo, pensemos en la organización de un concierto de baja escala.

Las tareas para su realización no son pocas: agendar y organizar a las bandas, hacerse de un buen backline, establecer condiciones de acceso, darle buena difusión para llegar al público interesado, conseguir un buen espacio y, por desgracia, el respectivo permiso del ayuntamiento.

Múltiples variables intervienen al momento de tratar de alcanzar estas metas, siendo una de las principales las trabas legales que establecen los reglamentos municipales en la materia. Una rápida revisión al “REGLAMENTO PARA EL FUNCIONAMIENTO DE ESPECTÁCULOS PÚBLICOS Y CENTROS DE REUNIÓN PARA EL MUNICIPIO DE ENSENADA, BAJA CALIFORNIA”, bastará para comprender que, al gobierno local, lo que menos le interesa es promover la cultura y las artes.

Por el contrario, con toda la avaricia empresarial que ha caracterizado a los “servidores públicos” al frente de Ensenada, la visión de esta legislación parece ser incrementar la recaudación para un eventual desfalco al erario.

Uno de los principales obstáculos de este reglamento es que, independientemente del lugar donde se realice el evento (incluyendo domicilios particulares), mientras haya una cuota de remuneración (ya saben, para no salir en números rojos del evento organizado), el ayuntamiento exige que se haga una solicitud de permiso, que, por su puesto, incluye pagar una cantidad excesiva al ayuntamiento.

Por retomar el ejemplo de la organización de eventos musicales, para conciertos de músicos locales la tarifa que establece la LEY DE INGRESOS DEL MUNICIPIO DE ENSENADA es de 20 UMA (equivalente a mil 700 pesos), y cuando se trata de “conciertos con presentación de artistas foráneos” el monto se incrementa hasta los 150 UMA (12 mil 750 pesos).

Así, el “pago de permiso” por lo general desincentiva y merma los esfuerzos de los gestores culturales independientes por multiplicar las ofertas culturales de la ciudad, pues no pocas veces han llegado inspectores para clausurar determinados eventos que no han podido pagar la cuota. Este punta pie a las iniciativas culturales emergentes se lo debemos al ex alcalde César Mancillas Amador, quien aprobó la reforma que permite cobrar esta cuota (en Acuerdo de Cabildo) el 7 de noviembre de 2007.

 

Los jóvenes queremos impulsar la cultura y el arte local

Por si esta puñalada a los apasionados por la gestión cultural fuera poco, el reglamento citado también contiene artículos ridículos en los requisitos para solicitar el permiso del ayuntamiento, entre ellos: “Acompañar los planos debidamente aprobados por las Autoridades Sanitarias correspondientes en el Estado y la Secretaría de Administración Urbana” y “Capital que se invierte en el negocio”.

¿Cómo se supone que un joven gestor (digamos, de 20 años) acceda a los planos de lugares culturales, de esparcimiento y domicilios particulares de la ciudad? ¿Por qué querría saber el ayuntamiento cuánto se está invirtiendo en el evento? ¿Acaso el gobierno municipal piensa que los gestores culturales se van a hacer ricos al realizar eventos con cuotas simbólicas? ¿Con este tipo de reglamentos se pretende impulsar la organización de eventos culturales en zonas marginadas de la ciudad?

A pesar de tantos obstáculos legales que entorpecen el crecimiento cultural de la ciudad, muchos gestores siguen haciendo lo posible por que Ensenada madure en este rubro. Por otro lado, muchos otros suelen perder la motivación por la falta de sustentabilidad que deja la organización de estos eventos, en gran parte por las trabas legales ya citadas. Esperemos que los candidatos que contenderán en las próximas elecciones tomen en cuenta este tema al momento de buscar el voto de la ciudadanía. A los más jóvenes les urge ser escuchados y motivados para seguir impulsando la cultura en su ciudad.

 

*Reportero.

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