Todos somos constantes

sábado, 30 de marzo de 2019 · 09:03

Por Marcela Islava*

 

Cuando queremos iniciar una nueva actividad nuestra mente suele decirnos “es muy difícil”, “no tengo suficiente tiempo”, “no soy bueno”.  Ya sea llevar a cabo un pasatiempo nuevo, una actividad física o tener mejores hábitos de vida, solemos pensar que será muy complicado realizarlo.

Considero que hay dos características importantes que nos pueden ayudar a cumplir nuestras metas y sueños, primero, simplemente iniciar. Empecé a correr hace casi un año, junto con la música, es la actividad a la que mayor tiempo le he dedicado y la cual ha requerido la mayor disciplina de mí.

Nunca me gustó mucho el deporte y jamás imaginé lograr la constancia que ahora tengo.

Mis pretextos eran “no tengo condición,” “no tengo la ropa deportiva que deseo” o  “no voy a aguantar”, pero simplemente inicié con un paso a la vez.

Empecé caminando la primera semana, en la segunda ya estaba trotando un minuto y caminando lo demás. Así continué, hasta lograr correr mi primer kilómetro sin parar.

Para mí, lo más difícil no fue la exigencia física, sino luchar contra mi mente, porque siempre encuentra algún pretexto para no cambiar, ya que se protege contra el cambio, contra lo desconocido.

Ha sido un gran entrenamiento el lograr acallar esas ideas, y simplemente, seguir adelante.

La segunda característica es que todos somos constantes. Esto me lo dijo una persona hace un par de semanas, y en verdad me hizo reflexionar.

Me dijo que ha escuchado a mucha gente decir que no son constantes, sin embargo, todos los días nos despertamos, seguimos nuestra rutina diaria de bañarnos, lavarnos los dientes, ir a trabajar o estudiar, tomar el medicamento si estamos enfermos, comemos 3 veces al día y dormimos. 

Hay constancia en cada una de las actividades que realizamos, sólo que al desarrollarlas como hábito, ya no les prestamos tanta atención y no las valoramos, pero un hábito es fácil de crear, sólo se necesita empezar.

 

Los cambios enriquecen nuestra vida

Los invito a perder el miedo e intentar algo nuevo. Puede ser escuchar una canción, tomar una nueva ruta al trabajo o platicar con una persona a la que casi no conocen.

Poco a poco le enseñamos a nuestra mente que sí podemos cambiar, que sí somos constantes, que sí podemos aprender cosas nuevas.

Todos los días me digo a mí misma que soy una persona constante, que es muy fácil levantarme, ponerme mis zapatos y salir a correr.

Haga frío, esté cansada, me encuentre de mal humor, mi mente sólo escucha lo fácil que es salir y empezar.

Si podemos hacer ese pequeño cambio, les prometo que la vida se va haciendo más fácil, ya que el cambio se convertirá en algo natural en nuestras vidas, y lo que ganamos, enriquecerá nuestra vida y nos hará sentir plenos, al tomar nuestro futuro en nuestras manos y saber que somos los verdaderos creadores de nuestras experiencias.

 

 

“Considero que hay dos características importantes que nos pueden ayudar a cumplir nuestras metas y sueños: iniciar y ser constantes”.

 

*Directora de la Orquesta Esperanza Azteca Ensenada.

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