¡Bailar la vida!

sábado, 18 de mayo de 2019 · 15:43

Por Miriam Carballo Verdugo*

 

La danza es un acto de socialización en todas las culturas, por su carácter efímero es imposible situar su origen en el espacio y en el tiempo, sin embargo, se sabe de la necesidad del ser humano de  comunicarse,  y se cree que  al hacerlo mediante movimientos corporales, surge la danza, de esta forma se  expresan sentimientos y estados de ánimo.

Hoy día la danza tiene múltiples variantes pero pertenecen a tres grandes divisiones: la danza tradicional y folclórica, el ballet clásico y la danza contemporánea. La danza tradicional y folclórica es producto de la cultura popular y de su riqueza etnográfica, a este grupo pertenece la danza gitana.

En los tiempos de la Rusia zarista, los gitanos rusos siempre bailaron para el zar, la corte y los nobles, su participación fue esencial en todas las fiestas importantes ellos llegaban con su tribu a caballo, con guitarras, violines;  y traían  alegría, fuego en sus corazones, y  sobre todo la pasión por bailar la vida.

La danza gitana tradicional ha evolucionado hasta contar con  un método de entrenamiento para ejercitarla, en el que se consideran todos los aspectos de la vida y permite apreciar y elevar la existencia bailando.

Este método de Yumma Mudra, es Gypsy Duende en el que se proponen múltiples actividades con el objetivo de transformar la vida en arte, ¡auténtico en tu arte, artista en tu vida!, es su lema.

Gypsy Duende nació de un estudio acerca de la esencia de las danzas gitanas y del mejor modo de transmitir y enseñar un arte que exige total entrega, bailando integralmente con el corazón y no solamente con el cuerpo, e intentando preservar en la enseñanza su naturaleza libre y salvaje.

Esta cuestión condujo naturalmente a la reflexión sobre la autenticidad de la expresión y la conclusión de que una persona no se vuelve auténtica sino que se autoriza a ser auténtica.

 

Regresar al frescor y sinceridad

Es un método de enseñanza dancística en el que la forma, o técnica, si preferimos, es sobre todo usada como instrumento y no como una finalidad en sí misma.

Un instrumento para regresar al frescor y sinceridad de la gente, tal y como lo pueden manifestar un niño o una persona mayor cuando bailan, cultivando simultáneamente la sencillez, la improvisación y el sentido del humor.

Danza Duende trabaja profundamente la expresión y la interpretación, además de la postura, los ritmos, la técnica y la rapidez de la ejecución, con pasos, secuencias y movimientos de grupo, usando accesorios (mantón y falda), para construir una danza que nace de la falta de esperanza y se transforma en una ofrenda generosa de alegría y celebración del momento, gracias a la magia del Duende; es también un  viaje por el mundo, por el tiempo, a través de sí mismo uniendo cuerpo y alma..

De los estilos danza el romaní ruso es uno de los más vibrantes y expresivos de la danza gitana de Europa, es famosa por sus grandes giros, movimientos de falda, pisado y  brazos arriba.

“La danza es un acto de socialización en todas las culturas, por su carácter efímero es imposible situar su origen en el espacio y en el tiempo. Se sabe de la necesidad del ser humano de  comunicarse,  y se cree que  al hacerlo mediante movimientos corporales, surge la danza, de esta forma se  expresan sentimientos y estados de ánimo”.

 

“Gypsy Duende nació de un estudio acerca de la esencia de las danzas gitanas y del mejor modo de transmitir y enseñar un arte que exige total entrega, bailando integralmente con el corazón y no solamente con el cuerpo, e intentando preservar en la enseñanza su naturaleza libre y salvaje”.

 

 

*Representante del ICBC en Ensenada.

mcarballo62@hotmail.com

 

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