Vida

Ansiedad que devora

martes, 7 de diciembre de 2021 · 00:41

AGENCIA REFORMA
Ciudad de México

A causa del encierro por la emergencia sanitaria, también se vive una pandemia de salud mental, con trastornos que incluyen los relacionados con los hábitos al comer, indica Joyce Bustos, médica psiquiatra.

Pese a que la ansiedad es una emoción que permite gestionar el riesgo, cuando es excesiva, se traduce en estrés, angustia, miedo o vergüenza, como muestran los Trastornos en la Conducta Alimentaria (TCA).

Estos constan de reacciones inadecuadas -sobreingesta, restricción de comidas, inducción de vómito o ejercicio excesivo- y tienen como base una serie de deficiencias de tipo emocional.

“Las personas que los padecen poseen dificultades importantes para identificar lo que sienten ante eventos, tanto negativos como positivos”, explica la también cirujana.

“El no poder identificarlos, les genera incertidumbre y ésta disminuye a través de hábitos alimentarios que resultan inadecuados”.

CONOCER EL ENTORNO
Al respecto, el médico Luis Román enfatiza que los periodos de ansiedad pueden conducir a atracones o, por el contrario, desinterés en la alimentación, lo que deriva en un problema de anorexia nerviosa.

“Cuando hablamos de un TCA, es importante conocer el entorno de la persona que lo padece, ya que es el que infiere en este trastorno, así como las afecciones de la química del cerebro”, dice el especialista.

“Son un conjunto de emociones negativas que el paciente desarrolla y busca en la alimentación un desahogo”.

A ello se suma un mal uso de redes sociales y la búsqueda de la perfección que éstas suelen comunicar constantemente, considera Bustos.

“Otro factor es el ideal de delgadez infundido por los medios de comunicación a través de imágenes y videos que muestran que para que una persona sea exitosa y sana, debe ser delgada”.

De hecho, agrega Bustos, lo anterior hace eco en la infancia y adolescencia.

De acuerdo a un estudio epidemiológico, la insatisfacción corporal en niñas comienza a los 6 años.

Ambos especialistas coinciden en la importancia de buscar ayuda profesional.

“Los desórdenes alimenticios no llegan solos y tampoco se van sin ayuda”, comenta Román.

Pese a que la emoción permite gestionar el riesgo, cuando es excesiva se traduce en estrés, angustia, miedo o vergüenza, como muestran los Trastornos en la Conducta Alimentaria

 

Galería de fotos

Comentarios